
La emoción podía sentirse en la Institución Educativa Pedregal, en el municipio de El Páramo, Santander. Los estudiantes observaban atentos el movimiento de personas, cajas, escritorios, sillas, computadores y tablets que comenzaban a llenar los espacios de una institución que durante años ha enfrentado las dificultades físicas. Un letrero a la entrada de un salón titulaba: “Gracias UIS”.
En los rostros de los niños se mezclaban la curiosidad y la alegría. Algunos recorrían con la mirada los nuevos equipos tecnológicos; otros se acercaban a tocar las sillas que pronto reemplazarán aquellas que durante años soportaron el desgaste del tiempo. Los docentes, mientras tanto, sonreían. Era un día diferente.
La razón de tanta expectativa era la llegada de una delegación de la Universidad Industrial de Santander, que hizo entrega de una importante donación destinada a beneficiar una de las diez sedes que conforman la Institución Educativa Pedregal. Esto como parte del programa Donaciones con Responsabilidad Social UIS.

Para la rectora, Johanna Pachón Moreno, el momento representó mucho más que la llegada de mobiliario y equipos tecnológicos. Fue la respuesta a una petición hecha meses atrás con la esperanza de encontrar apoyo para una comunidad educativa con múltiples necesidades. “Este año, a principios de año, yo le solicité al señor rector Hernán Porras que me hiciera una donación, si era posible, y le conté las necesidades que nosotros teníamos, que son muchas”, recordó. “Cuando llegué a Bucaramanga, la sorpresa fue mayor: me recibieron además con mucho cariño y me dijeron: ‘¿qué se quiere llevar profe? Mire lo que hay’. Y wow, yo parecía un niño en medio de una fábrica de dulces escogiendo de todo lo que había”, contó entre risas.
Las nuevas sillas permitirán que muchos jóvenes de bachillerato dejen atrás muebles deteriorados por años de uso. Los docentes contarán con escritorios en mejores condiciones y las sedes educativas recibirán computadores, tablets, ventiladores, archivadores, cómodas y una colección de libros de literatura colombiana. “Los niños van a tener dignidad al sentarse. Tenemos unas sillas que están muy deterioradas y ahora van a tener puestos de trabajo muy bonitos y muy dignos”, afirmó la rectora.
La emoción no era solo de los directivos; para Paula Sofía Torres Barón, estudiante de once grado, la entrega representó una oportunidad para fortalecer su proceso académico y el de sus compañeros. La estudiante también dijo que, hasta ahora, el acceso a la tecnología había sido una de las principales limitaciones para los estudiantes: “había muy pocos computadores y los que había no servían; eran muy lentos y algunos ni siquiera prendían”, relató.

Con la llegada de los nuevos equipos, Paula imagina más oportunidades para desarrollar proyectos y fortalecer las competencias digitales que hoy son fundamentales para la educación. Cuando se le pregunta qué mensaje le gustaría enviar a la UIS, responde con naturalidad: “muchas gracias por apoyarnos y por ayudarnos con todo esto. Realmente es un orgullo y nos da mucha felicidad este beneficio”. Al igual que muchos estudiantes de Santander, sueña con ser UIS.