
El segundo capítulo de Vive el Patrimonio: Una década de transformación presenta el Instituto de Lenguas UIS, una obra que refleja el compromiso institucional con la excelencia académica, la internacionalización y la creación de espacios que responden a las necesidades de la educación superior contemporánea.
A través de un recorrido por sus aulas, espacios colaborativos y zonas de encuentro, este nuevo episodio revela cómo la arquitectura se convierte en un aliado del aprendizaje y cómo cada detalle del edificio fue concebido para fortalecer la enseñanza de lenguas extranjeras y promover una formación con visión global.
Infraestructura que transforma el aprendizaje
El proyecto arquitectónico del Instituto de Lenguas UIS estuvo a cargo del arquitecto Helmer Fabián Camargo, quien planteó una infraestructura orientada a favorecer la interacción, la flexibilidad de los espacios y la generación de ambientes adecuados para los procesos de enseñanza y aprendizaje.
El edificio incorpora aulas especializadas, espacios para el aprendizaje autónomo, zonas de trabajo colaborativo y ambientes dotados con tecnología que favorecen nuevas metodologías de enseñanza. De esta manera, se consolida como un escenario que fortalece la proyección internacional de la Universidad y responde a las dinámicas de una comunidad académica cada vez más conectada con el mundo.



Las voces que hicieron posible la obra
Como parte del recorrido, el capítulo reúne los testimonios de profesionales que participaron en la construcción del Instituto de Lenguas y que comparten los principales desafíos que representó materializar este proyecto.
Para Yennifer Africano Amezquita, ingeniera Civil, uno de los mayores retos fue desarrollar una infraestructura con amplios espacios académicos sin afectar la estabilidad estructural del edificio.
“Uno de los principales retos fue lograr espacios académicos amplios sin comprometer la estabilidad de la estructura. Esto se logró con un sistema en concreto reforzado, con rigurosidad en los métodos constructivos y optimizando tiempos de ejecución. Se priorizó la iluminación natural y la ventilación, garantizando confort y un diseño estético, lo que además genera ahorro energético”.
Por su parte, Stephanie Lizcano Palencia, ingeniera residente de obra, explica que cada decisión constructiva respondió al propósito de ofrecer espacios adecuados para la enseñanza de idiomas.
“Para garantizar la comunicación, la acústica y la interactividad entre los estudiantes, cumplimos los diseños arquitectónicos propuestos, asegurando así el adecuado funcionamiento del edificio.”



Vive el Patrimonio: Una década de transformación continúa consolidándose como una serie documental que preserva la memoria de las obras más representativas construidas en la Universidad Industrial de Santander.
Cada episodio invita a descubrir no solo las características arquitectónicas de las nuevas edificaciones, sino también las historias, los desafíos y las personas que hicieron posible estos proyectos, evidenciando cómo la infraestructura universitaria se convierte en un patrimonio vivo que impulsa la docencia, la investigación, la extensión y el bienestar de toda la comunidad universitaria.
Vea el capítulo completo aquí: