Que las historias de paz de Colombia no se queden sin escribirse: la invitación de “La Profe Mónica” al Concurso Nacional de Escritura 2026

La Profe Mónica

Un recuerdo de la infancia, una conversación con los abuelos, un gesto de solidaridad entre vecinos, la historia de una mascota, un partido de fútbol o la belleza escondida de un rincón de Colombia pueden convertirse en el punto de partida para construir paz a través de la escritura. Ese es el llamado que hizo la creadora de contenido educativo Mónica Higuera Rueda, “La Profe Mónica”, al invitar a niños, jóvenes y adultos de todo el país a participar en el Concurso Nacional de Escritura 2026: Historias de Paz, iniciativa liderada por el Ministerio de Educación Nacional y la Universidad Industrial de Santander (UIS).

La educadora destacó que el concurso representa una oportunidad para fortalecer las habilidades comunicativas, preservar la memoria y descubrir nuevas voces capaces de inspirar a Colombia desde la palabra. “Es muy importante participar porque aprovechamos estos espacios que nos abren en Colombia para fortalecer la escritura, hacer memoria de nuestras propias historias y tener la oportunidad de hacer parte de un gran colectivo de escritores que integran este Concurso Nacional de Escritura ‘Historias de Paz’”, afirmó.

Para Higuera Rueda, más allá de los premios, el verdadero valor del concurso está en animarse a escribir y compartir experiencias que puedan transformar la mirada sobre el país. “No esperemos a que pase el tiempo para decir: ‘yo hubiera participado’. Cualquier oportunidad que fortalezca nuestras habilidades comunicativas ya es un paso adelante”, señaló.

Cada historia cotidiana puede convertirse en un relato extraordinario

La creadora de contenido recordó que la paz también nace de los momentos sencillos de la vida cotidiana y que cualquier experiencia puede transformarse en un cuento o un ensayo capaz de emocionar a otros. “Si usted quiere escribir sobre un familiar, una mascota, una visita a la casa de la abuelita en el campo o sobre esos rincones hermosos de Colombia que solo conocen quienes viven allí, también puede hacerlo. Hay que escribir esas historias para que los demás conozcan un pedacito de nuestro territorio a través de los cuentos”, expresó.

Asimismo, explicó que el jurado evaluará las obras atendiendo criterios de calidad literaria, pero insistió en que lo más importante es que miles de colombianos se animen a participar. “Lo más importante aquí es que todos participemos. Un cuento tiene un inicio, un nudo y un desenlace; es como imaginar una película donde los personajes viven situaciones que poco a poco van construyendo la historia”, explicó.

La pasión por el Mundial también puede convertirse en una Historia de Paz

Aprovechando el entusiasmo que despierta el Mundial de Fútbol, “La Profe Mónica” invitó especialmente a niños y jóvenes a convertir esa pasión en inspiración para escribir. “Estamos en fiebre del Mundial y esa fiebre también puede servir para participar en este Concurso Nacional de Escritura ‘Historias de Paz’. De este Mundial pueden salir muchas historias, o incluso pueden inspirarse en la vida de algún futbolista porque hay historias muy bonitas para convertirlas en un cuento”, afirmó.

Finalmente, reiteró la invitación para que ningún colombiano deje pasar esta oportunidad de hacer escuchar su voz. “Lo más importante es participar. Inscríbanse en la página del Ministerio de Educación Nacional, en la de la Universidad Industrial de Santander y también compartiré el enlace en mis redes sociales. No se pierdan esta oportunidad”.

La paz también comienza con una historia

Cada cuento escrito, cada ensayo compartido y cada recuerdo convertido en palabras tiene el poder de sembrar esperanza, despertar empatía y acercar a los colombianos. Con el Concurso Nacional de Escritura 2026: Historias de Paz, la Universidad Industrial de Santander y el Ministerio de Educación Nacional invitan al país a demostrar que las grandes transformaciones también nacen de un lápiz, una hoja en blanco y el valor de contar aquello que merece permanecer para siempre. Porque cuando una historia inspira a otro ser humano, la paz deja de ser una idea y empieza a convertirse en realidad. Más información