
Estudiar el subsuelo para diseñar edificaciones más resistentes a los sismos y preparar a las comunidades para actuar ante una emergencia fueron dos de los temas del panel “De la amenaza a la gestión del riesgo”. El encuentro se realizó este jueves en el Auditorio Luis Eduardo Lobo de la Universidad Industrial de Santander (UIS), como parte de la VI Semana de la Geofísica.
El panel contó con la participación de Franck Audemard, profesor titular de la Universidad Central de Venezuela; Gloria Cortés, investigadora independiente; y Raisa Torres, docente e investigadora de la Universidad Yachay Tech, de Ecuador. La moderación estuvo a cargo de Francisco Velandia Patiño, profesor de la Escuela de Geología de la UIS y doctor en Geociencias.

“En el área de riesgo todos somos actores del proceso”, afirmó Franck Audemard. El profesor explicó que conocer las características del subsuelo ayuda a entender por qué el terreno puede vibrar de manera distinta de un sector a otro durante un sismo. Esa información orienta a los ingenieros en el diseño de edificaciones capaces de resistir mejor esos movimientos.
Audemard destacó el papel de las universidades en la prevención de desastres y propuso que sus profesores y estudiantes trabajen con las entidades del Estado para estudiar las fallas activas y actualizar los estudios de amenaza sísmica. Explicó que, para evaluar el riesgo, también es necesario identificar qué personas y edificaciones podrían verse afectadas y qué tan vulnerables son. Con esa información, las autoridades territoriales pueden orientar el uso del suelo y determinar en qué sectores se requieren estudios más detallados.

En el caso de Bucaramanga, el profesor de la Escuela de Geología, Francisco Velandia Patiño invitó a los estudiantes a investigar por qué se concentran tantos sismos a gran profundidad en el llamado Nido Sísmico de Bucaramanga. También los animó a estudiar las fallas cercanas a la ciudad que pueden generar sismos a menor profundidad. Los resultados del trabajo de campo y del análisis del subsuelo pueden convertirse en información valiosa para planificar el territorio y explicar a la población las amenazas de su entorno.

Por su parte, la investigadora Gloria Cortés explicó cómo se estudia la amenaza volcánica a partir del caso del Cerro Machín, en Tolima. Los materiales que dejaron las erupciones del pasado permiten reconstruir lo que ocurrió y saber hasta dónde llegaron. Esas huellas ayudan a identificar qué zonas podrían verse afectadas en una futura erupción y a compartir esa información con las comunidades.

“Para nosotros, trabajar con la población es muy importante”, señaló Raisa Torres, docente e investigadora de la Universidad Yachay Tech, de Ecuador . La investigadora destacó el valor de combinar las nuevas tecnologías con la experiencia de quienes llevan décadas estudiando estos fenómenos. Explicó que esa colaboración puede agilizar los análisis y mejorar los modelos que se usan para estimar qué podría ocurrir.
Torres advirtió también que las comunidades pueden olvidar rápidamente una amenaza cuando dejan de sentir sus efectos. Por eso, al referirse a la importancia de los simulacros, pidió que el ejercicio “no sea algo solo del momento, sino que lo tomemos como parte de las actividades que desarrollamos por lo menos una vez al mes”.
Al cierre de esta conversación, los participantes destacaron la importancia de enseñar sobre la gestión del riesgo desde la niñez, incluso en preescolar. Por ejemplo, un mapa del entorno escolar elaborado con información técnica puede ayudar a niñas y niños a reconocer los lugares que frecuentan, identificar los riesgos que hay en ellos y saber cómo actuar ante una emergencia, incluida la ruta de evacuación que deben seguir para salvar sus vidas.

El panel se realizó como parte de la VI Semana de la Geofísica, promovida por el Grupo de Investigación en Diseño de Algoritmos y Procesamiento de Datos Multidimensionales (HDSP), el Grupo de Investigación en Geología Básica y Aplicada (GIGBA) y el Grupo de Investigación en Conectividad y Procesamiento de Señales (CPS).
La Semana de la Geofísica hace parte de las iniciativas promovidas por el proyecto de investigación “Nuevas tecnologías computacionales para el procesamiento e inversión conjunta de gravimetría, magnetometría y magnetotelúrica mediante aprendizaje profundo guiado por principios físicos para la caracterización multicriterio” financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) mediante el Contrato 045 de 2025.
