
La Universidad Industrial de Santander vivió una jornada profundamente emotiva durante las cinco ceremonias de grado realizadas los días 17 y 18 de diciembre, en las que 1.147 graduados recibieron su título profesional y de posgrado, culminando un proceso marcado por el esfuerzo, la disciplina y la vocación por el conocimiento.
Los actos académicos, desarrollados en el auditorio Luis A. Calvo, reunieron a estudiantes, familias, docentes y directivos en un mismo sentimiento: el orgullo de ser UIS, una identidad que se construye desde la excelencia académica, el compromiso social y la formación integral que caracteriza a la universidad pública.
Graduandos de las facultades de Ciencias Humanas, Ciencias, Salud, Ingenierías Fisicomecánicas, Ingenierías Fisicoquímicas y del IPRED cerraron una etapa fundamental de sus vidas académicas, listos para asumir nuevos retos profesionales con los valores, el rigor y la ética que distinguen a la Universidad Industrial de Santander.

Cada ceremonia estuvo marcada por la emoción, los aplausos y el reconocimiento al acompañamiento de las familias, verdaderas protagonistas de este logro colectivo. Historias de perseverancia y sueños cumplidos se reflejaron en cada abrazo y en cada sonrisa.
Anette Otero, egresada UIS, una profesional cuya trayectoria refleja el compromiso, la excelencia y el impacto de la formación recibida en la Universidad Industrial de Santander, fue una de las invitadas especiales.


“Este es el inicio de una etapa en la que son llamados a construir. La UIS ha sido el pilar de lo que hoy soy como líder y profesional; hacer parte de esta universidad me enseñó cosas muy valiosas, como cuestionar e ir más allá. Siempre he marcado la diferencia en los lugares donde he llegado. Necesitamos líderes honestos y sensibles”.
Por su parte, Gustavo Ramírez Caballero, director Escuela de Ingeniería Química, recordó a los graduandos el orgullo de ser egresado de la educación superior pública. “La universidad pública es un catalizador de bienestar. Transforma vidas, familias y territorios. Es uno de los instrumentos más poderosos que tiene una sociedad para reducir desigualdades y construir futuro. Por eso, hay que defenderla.

Pero defender la universidad pública no es solo hablar bien de ella. Se defiende respetándola, participando activamente en su agenda académica, cultural y científica. Se defiende aportando con lo que cada uno pueda: conocimiento, tiempo, ideas, trabajo y compromiso. La universidad pública se defiende manteniéndola abierta, viva y en funcionamiento. No se defiende cerrándola, vandalizándola, dañándola ni robándola”, dijo.
También hubo lágrimas que hablaron por sí solas. Lágrimas al abrazar a sus hijos, lágrimas de orgullo y gratitud. Don Hernán Jácome no cabía de la dicha al ver cumplir el sueño de sus hijos, Jasbleidys y Danilo, hoy graduados como Administradores Agroindustriales UIS. “”Es una emoción, un orgullo, ahora le pido a mi Dios que encuentren un buen trabajito”.

En el marco de estas cinco ceremonias, la UIS rindió también un respetuoso homenaje al otorgar dos títulos póstumos a Henry Esneider Páez Delgado, Ingeniero Metalúrgico, y William Yesid Gutiérrez Echeverría, Físico, reafirmando que la memoria y el legado también hacen parte de la excelencia académica.

Con la graduación de 1.147 nuevos profesionales, la Universidad Industrial de Santander ratifica su compromiso con el país, entregando a la sociedad egresados que llevan consigo no solo un título, sino el orgullo, la responsabilidad y el sello de calidad de ser UIS.