Más vehículoseléctricos…¿Y los puntos de carga?

Hombre conectando la carga de un carro

¿Sabía que mientras recorrer 100 kilómetros en un automóvil de gasolina puede costar alrededor de $40.500, hacerlo en un vehículo eléctrico representa un gasto cercano a $16.200?

Este ahorro, cercano al 60 % frente al uso de combustibles fósiles, se ha convertido en uno de los principales incentivos para que cada vez más ciudadanos opten por adquirir un vehículo eléctrico. El creciente número de estos automotores que circulan por Bucaramanga y su área metropolitana evidencia el auge que continúa experimentando la movilidad eléctrica en la región.

De acuerdo con el informe de Registro de Vehículos Eléctricos e Híbridos de Fenalco y la Andi, en mayo de 2026, la venta de vehículos eléctricos creció un 252 %, alcanzando 5.001 unidades respecto al mismo mes del 2025, equivalente al 17,8 % del total de vehículos nuevos registrados en este mes. De este total, solo en Santander se comercializaron 58, para sumar 274 en este año.

Tesla, Byd, Chery, Chevrolet y Gac, fueron las marcas que más comercializaron vehículos, durante el quinto mes del año, representando el 79 % del total de vehículos eléctricos matriculados.

Pocas estaciones

Mientras aumenta el número de automóviles eléctricos en las vías, la infraestructura para cargarlos crece a un ritmo mucho más lento. En la ciudad, la disponibilidad de estaciones de recarga sigue siendo limitada, situación que representa uno de los principales obstáculos para quienes desean migrar hacia este tipo de movilidad.

A pesar de que la infraestructura de estaciones para vehículos eléctricos ha crecido en la ciudad, estos puntos aún son insuficientes para atender la demanda de recarga de este tipo de automotores. De acuerdo con la ESSA, en su área de influencia la red ha registrado un crecimiento progresivo desde 2019. Actualmente, la compañía opera seis estaciones que combinan tecnologías de recarga semirrápida y rápida, lo que permite ofrecer una cobertura básica tanto en Bucaramanga como en otros municipios de la región y contribuir al fortalecimiento de la movilidad eléctrica.

«La infraestructura de estaciones de carga para vehículos eléctricos en el área de influencia de ESSA ha registrado un crecimiento progresivo desde 2019, cuando se pusieron en operación los dos primeros puntos de recarga en Bucaramanga: uno de carga semirrápida en el centro comercial Cacique y otro de carga rápida en la carrera 21 con calle 45», explica Oscar Giovanni Meneses Naranjo, Profesional Equipo Mercadeo y Ofertas de ESSA.

A partir de esta etapa inicial orientada a promover la movilidad eléctrica y validar el funcionamiento de la tecnología, la red se ha ampliado hacia otros puntos estratégicos de la región, dice Meneses Naranjo. Actualmente, la electrificadora cuenta con estaciones de carga en el centro comercial La Florida (Floridablanca), el centro comercial San Silvestre (Barrancabermeja), el centro comercial El Puente (San Gil) y la estación de servicio El Retorno (San Alberto).

Pese a este contexto, José Geralbert Rubiano, ingeniero, profesor de la UIS y consultor en ciudades inteligentes, considera que la transición hacia una movilidad sostenible real aún tropieza con la falta de infraestructura. Para el experto, el panorama actual no genera suficiente autonomía ni confianza en los conductores, señala, al explicar que hoy predominan los cargadores lentos, cuando lo que la ciudad necesita urgentemente es desplegar estaciones de carga rápida en corredores estratégicos.

«Hablamos de que una carga lenta lleva en promedio entre 8 a 12 horas dependiendo de la capacidad de la batería, entre más grande la batería más tiempo. Por otra parte, la mayoría de los puntos de carga están en Bucaramanga; falta expansión hacia Floridablanca, Girón y Piedecuesta, y aún no existe un documento integral que articule transporte público, taxis, motos y autos eléctricos, e involucre al gobierno regional y local, los cuales incluyan incentivos tributarios para quienes realicen estas inversiones», asevera Rubiano.

Persona conectando el carro para una carga eléctrica

El reto de la red eléctrica

No obstante, la expansión de estaciones de carga enfrenta desafíos que van mucho más allá de la instalación física de un equipo. De acuerdo con la ESSA, en muchos casos en las copropiedades residenciales, los transformadores existentes operan cerca de su capacidad máxima. Esto dificulta la instalación de nuevos puntos de carga, especialmente cuando varios residentes desean incorporar vehículos eléctricos al mismo tiempo.

«En estos casos, suele ser necesario ampliar o repotenciar la infraestructura eléctrica, lo que implica mayores tiempos de ejecución e inversiones. Como alternativa, es posible implementar cargadores de uso comunal para atender la demanda de los residentes», explica Meneses Naranjo.

A ello se suma que la instalación de cargadores rápidos exige altos niveles de potencia, por lo que es indispensable evaluar previamente la capacidad de la red eléctrica en cada ubicación y, cuando sea necesario, realizar inversiones adicionales que garanticen la calidad y continuidad del servicio.

Frente a este panorama, el ingeniero José Geralbert Rubiano, profesor UIS y consultor en ciudades inteligentes, asegura que la capacidad eléctrica de las redes urbanas no está dimensionada para soportar estaciones de carga vehicular, lo que exige recalcular transformadores y acometidas, es decir cableado.

«Adicionalmente en Bucaramanga, nuestras construcciones como residencias o centros comerciales no se planificaron áreas para este fin, lo que lleva a otro tema regulatorio en cuanto a trámites ante la alcaldía y electrificadora. A todo esto, se suma la inversión inicial en permisos, estructuras, transformadores, acometidas y equipos de carga», precisa Rubiano,

Mejoras en la norma

El Gobierno Nacional expidió la Resolución 0337 de 2026, mediante la cual los nuevos proyectos residenciales, comerciales y mixtos deberán incorporar, desde sus diseños, la infraestructura necesaria para facilitar la futura instalación de cargadores para vehículos eléctricos. La medida solo se activa si el municipio cuenta con un número mínimo de vehículos eléctricos registrados.

No obstante, se exceptuarán a los proyectos de Vivienda de Interés Social (VIS) y de Vivienda de Interés Prioritario (VIP). También se excluyen los edificios que por su licencia no requieran o no generen nuevos parqueaderos privados, o aquellos proyectos habitacionales que solo exijan un único cupo de parqueadero privado individual.

La medida tendrá un periodo de transición durante un año y será obligatoria para las licencias de construcción radicadas a partir de junio de 2027.

Para Meneses Naranjo, aunque en materia regulatoria se han registrado avances importantes, aún se requiere mayor claridad sobre los esquemas tarifarios para la prestación del servicio de carga y lineamientos específicos que faciliten la implementación de esta infraestructura en propiedades horizontales, donde intervienen múltiples usuarios y actores.

Además, la electrificadora desarrolló, a finales de 2025, de un proyecto piloto para la instalación de infraestructura de carga en la copropiedad Flora Club House, en Bucaramanga. Con esta experiencia, dice Meneses Naranjo, la empresa logró recopilar información técnica, operativa y regulatoria para este tipo de proyectos y avanzar en la estructuración de un modelo que pueda replicarse en otras copropiedades de la región.

Punto de carga de la ESSA

La instalación de puntos en hogares

La puesta en funcionamiento de una estación de carga rápida de 100 kW demanda inversiones cercanas a $450 millones, mientras que un cargador residencial de 11 kW puede costar alrededor de $15 millones, sin contar las adecuaciones eléctricas que, en algunos casos, son necesarias.

Tenga en cuenta que la instalación de un punto de carga para vehículos eléctricos en una vivienda debe realizarse con el acompañamiento de un profesional competente, quien evaluará la capacidad de la instalación eléctrica y determinará la alternativa más costo-eficiente, garantizando el cumplimiento de los requisitos establecidos en el Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas (RETIE) y en la Norma Técnica Especial NTE02 de ESSA para la instalación de cargadores.

Si bien instalar un cargador para vehículos eléctricos no representa un aumento significativo en la factura de energía, el valor final dependerá de la frecuencia con la que se utilice el automóvil y de la cantidad de recargas realizadas. Según la ESSA, pese al incremento en el consumo eléctrico del hogar, el costo de operación de un vehículo eléctrico continúa siendo considerablemente inferior al de uno de combustión.

De acuerdo con el artículo 4.3.2 del Libro 4 del RETIE, establecido en la Resolución 40117 de 2024, toda instalación de cargadores para vehículos eléctricos o híbridos enchufables requiere certificación plena, independientemente de su potencia. Esto significa que, incluso cuando no se modifica la acometida existente, la instalación asociada al cargador debe ser certificada, explica Oscar Giovanni Meneses Naranjo, Profesional Equipo Mercadeo y Ofertas de ESSA.

La ESSA ofrece este acompañamiento integral a los usuarios interesados en instalar puntos de carga en sus viviendas. “Este proceso incluye asesoría técnica para evaluar la capacidad de la instalación eléctrica, orientación sobre los requisitos normativos y apoyo en la identificación de las adecuaciones necesarias”, reitera Meneses Naranjo.

El país continúa en la transición hacia vehículos eléctricos e híbridos, con diversos incentivos; sin embargo, los usuarios actuales siguen enfrentando obstáculos en las estaciones públicas de ESSA ubicados, los cuales en ocasiones colapsan. Para evitar estas situaciones, la empresa creó la aplicación EcoESSA, donde podrá consultar la ubicación de las estaciones de carga, verificar la disponibilidad de los cargadores en tiempo real, e iniciar finalizar la recarga desde tu dispositivo móvil, entre otros datos.

Infografía explicativa sobre los carros eléctricos
Infografía creada con Inteligencia Artificial.

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