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Los retos y recursos de la salud mental en la juventud universitaria, tema de la Cátedra Salud y Sociedad

Dr. Jhon Jairo Botello en la Cátedra Salud y Sociedad

En el contexto universitario contemporáneo, la salud mental de los estudiantes se ha convertido en una prioridad institucional, no solo por el aumento de condiciones relacionadas con el estrés, la ansiedad y otros trastornos, sino por su impacto en el rendimiento académico, las relaciones interpersonales y el desarrollo profesional. Para analizar los retos y recursos de salud mental que enfrentan los jóvenes universitarios, la Cátedra Salud y Sociedad tuvo como invitado especial al Dr. Jhon Jairo Botello, decano de la Facultad de Salud de la UniRemington, de Medellín.

Desde su experiencia como médico intensivista y sus estudios en educación con profundización en diversidad e inclusión, el Dr. Botello abordó el tema desde una mirada humano-estructural. Partió de su propia experiencia vocacional y resaltó cómo no tener un propósito y frustrarse, son dos de los aspectos que más marcan la salud mental; criticó la rigidez del sistema educativo que tiende a estigmatizar a los estudiantes con ritmos de aprendizajes más lentos e hizo hincapié en que todo el desarrollo cerebral se extiende hasta los 23 y 25 años de edad, lo que explica la vulnerabilidad durante la etapa universitaria.

De acuerdo con los estudiantes asistentes, los principales factores que afectan su bienestar son presión social y académica, miedo a fracasar, falta de oportunidades y no ser escuchados; enfatizó que estas problemáticas constituyen un síntoma de un sistema social que no proporciona suficientes apoyos. Afirmó, además, la urgencia de desestigmatizar los problemas de salud mental al mismo tiempo que subrayó que nadie debe ser señalado por padecerlos e ilustró este aspecto con el ejemplo de la incomprensión social hacia enfermedades como la esquizofrenia.

Finalmente, hizo un llamado a la acción colectiva, a construir redes de apoyo dentro de la universidad, fomentando la empatía entre los propios estudiantes y asumir la responsabilidad social de cuidar la salud mental propia y ajena. Su mensaje central fue que los estudiantes son agentes activos capaces de transformar sus entornos en espacios más humanos y saludables.