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Expoilustración 2025 destacó el talento y la visión crítica de los futuros arquitectos UIS

Expoilustración 2025

La Sede Socorro llevó a cabo la Expoilustración 2025, una muestra académica que reunió los trabajos de estudiantes de primer y segundo semestre del Programa de Arquitectura, quienes presentaron bocetos desarrollados desde perspectivas históricas, ancestrales y locales. La exposición, que tuvo lugar en el Aula Coomuldesa, se convirtió en un espacio para reflexionar sobre el territorio, la memoria y los cambios que han marcado la arquitectura latinoamericana.

Como parte del proceso formativo los estudiantes emplearon la técnica de calco en acetato y micropunta para reinterpretar obras de arquitectos relevantes de la región, el país y el mundo. Desde el área de Historia de la Arquitectura la comunidad planteó una pregunta problema que dio origen a ensayos estructurados sobre categorías como comunidad, ética, patrimonio, entorno natural y tecnología; reflexiones que luego se complementaron con obras realizados in situ.

Expoilustración 2025 Socorro

La profesora Eneyda Abreu Plata, docente del Programa de Arquitectura, resaltó el compromiso y la sensibilidad de los estudiantes frente a los desafíos de la disciplina: “desarrollaron bocetos tomados in situ y otros a través del calco, además explorando las cuatro revoluciones industriales y su influencia en la arquitectura contemporánea. Usaron técnicas en acetato y marcador para representar ejemplos de arquitectura latinoamericana y trabajaron sobre papel con lápiz e incluso acuarela. Destaco la importancia que dieron a lo local: la Provincia Comunera, la región Guanentina, Tunja y los territorios de donde los estudiantes son originarios. Han respondido de manera creativa; si este es el presente, el futuro será muy positivo”, afirmó.

Entre las propuestas expuestas se encuentra la obra de Dana Sofía Castañeda Rodríguez, quien enfocó su proyecto en la relación entre arquitectura e industrialización: “quise mostrar los cambios de la arquitectura colonial a la moderna. Representé la finca de mis abuelos, que lleva tres generaciones en mi familia: antes en tapia pisada y teja de barro, luego en ladrillo, ahora con paneles solares. También dibujé el café que allí se produce. Ha habido muchos cambios influenciados por la arquitectura europea, pero considero que no es negativo; ambas se complementan”, explicó la estudiante.

Por su parte, Kevin González Díaz, estudiante de primer semestre, presentó un análisis sobre los efectos de la industrialización en la Basílica Menor del Socorro: “mi tema trata sobre los impactos de la industrialización en la basílica. Fue construida en 1863, cuando aún no había energía eléctrica. Años después se instaló la luz, por eso vemos cableado en su exterior”, señaló.

Con este ejercicio académico, los estudiantes demostraron dominio técnico, pensamiento crítico y un profundo vínculo con su territorio, consolidándose como una nueva generación de arquitectos capaces de interpretar el pasado para proyectar el futuro.