El edificio de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Industrial de Santander (UIS) fue nominado como finalista en la categoría Universidad en los Premios ArchDaily al Edificio del Año 2026, organizado por el Taller de Arquitectura de Bogotá, uno de los certámenes más importantes del país en diseño y arquitectura contemporánea.
La obra, diseñada por los arquitectos Daniel Bonilla y Marcela Albornoz, se ubica en la entrada principal del campus central y se consolida como una pieza clave del plan maestro de la UIS, tanto por su valor estético como por su aporte funcional y simbólico a la vida universitaria.
Arquitectura que dialoga con el campus y la ciudad
El Edificio de Humanidades se distingue por su estructura de líneas apiladas de hormigón arquitectónico, que le otorgan una imagen sobria y representativa, al tiempo que garantizan flexibilidad y proyección académica. Su diseño se integra de manera armónica al campus y al entorno urbano, consolidándose como un espacio abierto a la comunidad universitaria.
La edificación aprovecha la pendiente natural del terreno mediante una doble base que genera dos niveles de acceso concebidos como extensiones del espacio público. Estos niveles incorporan zonas de encuentro, balcones y áreas abiertas que fomentan la circulación activa y el uso colectivo del edificio.
La torre principal, orientada de norte a sur, utiliza losas escalonadas de hormigón pigmentado en ocre que filtran la luz solar y favorecen la climatización pasiva, una estrategia complementada con aleros, pasarelas perimetrales y pliegues verticales que optimizan la adaptación del edificio al clima tropical.



Un espacio para el aprendizaje y la vida universitaria
El edificio combina circulaciones tradicionales con recorridos abiertos y escaleras recreativas, promoviendo la conexión visual con el paisaje y el tránsito peatonal. Su programa se organiza de manera gradual: en la base se concentran espacios de interacción como la cafetería y las asociaciones estudiantiles; en los niveles intermedios, aulas y espacios académicos; y en los pisos superiores, áreas de bienestar y oficinas para el profesorado.
Estructuralmente, se apoya en dos núcleos rígidos ubicados en los extremos, lo que libera el espacio central y permite una planta flexible para futuras adaptaciones. El contraste entre el hormigón ocre del cuerpo principal y el acabado gris de los núcleos refuerza la identidad material y contemporánea del proyecto.




La voz de la comunidad: arquitectura con sentido simbólico
Para la comunidad académica, este reconocimiento trasciende lo arquitectónico. Así lo expresó Luis Fernando Arévalo Viveros, decano de la Facultad de Ciencias Humanas, quien destacó el valor simbólico del edificio: “Los seres humanos somos muy sensibles al espacio. Para nosotros, este edificio representa un lugar de conocimiento, de encuentro, de diálogo y de diversidad. No es solo un espacio físico, sino un espacio simbólico que genera comportamientos de protección, de relación y de interculturalidad dentro de la comunidad universitaria”.
El decano subrayó además que el edificio ha sido fundamental para el cumplimiento de los ejes misionales de la UIS: “Aquí contamos con aulas para la docencia, oficinas para los grupos de investigación y espacios para la extensión. La actividad pedagógica depende en gran parte de los espacios en los que docentes y estudiantes interactúan cotidianamente”.
Desde la perspectiva docente, Jorge Cáceres Malagón, profesor de la Escuela de Derecho y Ciencia Política, resaltó el impacto del nuevo espacio en la calidad del servicio público universitario: “Nos ha permitido prestar un mejor servicio, estar más cómodos y atender mejor a los estudiantes, dignificando lo público y proyectándonos hacia el futuro”.
Desde la perspectiva estudiantil
El edificio también ha transformado la experiencia estudiantil. Para Laura María Valenzuela Reyes, estudiante UIS, el diseño genera bienestar y apropiación: “Es un espacio muy fresco y acogedor. Además, los atardeceres en el noveno piso son los mejores y tenemos la mejor vista de la ciudad”.
En la misma línea, María José Díaz, estudiante de Historia y Archivística, destacó su funcionalidad académica: “Es muy práctico para las clases, tiene muchísimas herramientas que favorecen el desarrollo académico. Arquitectónicamente es muy lindo, amplio y con muchos espacios de esparcimiento”.
Por su parte, María de los Ángeles Ardila, estudiante de Trabajo Social, valoró el impacto visual y emocional del edificio: “Desde la primera vista me pareció algo muy lindo, diferente a otras universidades. Estoy muy feliz de estudiar aquí, es un edificio hermoso y con espacios que se disfrutan”.
La nominación del Edificio de la Facultad de Ciencias Humanas de la UIS como finalista en los Premios ArchDaily al Edificio del Año 2026 reconoce no solo una propuesta arquitectónica de alto nivel, sino también un modelo de universidad pública que apuesta por espacios dignos, abiertos y significativos, donde la arquitectura se convierte en aliada del conocimiento, la convivencia y la vida académica.
Invitación a votar por nuestro edificio de Ciencias Humanas
La comunidad universitaria de la UIS puede apoyar esta nominación hasta el próximo 10 de febrero, participando en la votación de los Premios ArchDaily al Edificio del Año 2026, en la categoría Universidades, del Taller de Arquitectura de Bogotá. Para hacerlo, solo deben ingresar al siguiente enlace y registrar su voto:
Fechas clave del proceso de votación 2026:
- Etapa de nominaciones: 27 de enero al 10 de febrero de 2026
- Votación entre finalistas: 11 de febrero al 18 de febrero de 2026
- Anuncio de ganadores: 19 de febrero de 2026.
