
Con una sonrisa serena y un bocadillo veleño en la mano, Darwin Vargas asumió este jueves 30 de octubre su curul como diputado de la Asamblea de Santander. El joven, oriundo de Bolívar (Santander) y estudiante de séptimo semestre de Economía en la Universidad Industrial de Santander (UIS), se convirtió oficialmente en el diputado más joven del país, marcando el inicio de una nueva etapa en la política departamental.
La jornada estuvo cargada de simbolismo. A sus 22 años, Vargas representa una generación que busca abrirse paso en escenarios tradicionalmente dominados por figuras de larga trayectoria. Su llegada a la Asamblea fue posible luego de que el Consejo de Estado declarara nula la elección de Giovanni Leal, en una decisión ratificada por el Tribunal Administrativo de Santander que dejó en firme la pérdida de la curul por causal de inhabilidad.
Vargas, de la Alianza Verde, ocupó el siguiente puesto en la lista, con más de 4.600 votos obtenidos en las elecciones de 2023. Ahora, su misión es fortalecer la bancada verde y aportar una mirada fresca, académica y juvenil a los debates del poder legislativo departamental.
“Desde que iba en tercer semestre decidí lanzarme como candidato. Quería demostrar que la política se puede hacer de una manera diferente, más cercana, transparente y coherente”, contó Darwin en entrevista con la UIS. Su voz, firme y tranquila, refleja una convicción que sorprende para su edad, pero que se entiende al conocer su historia.
Graduado del colegio Nuestra Señora del Pilar de Bucaramanga, fue personero estudiantil y líder desde las aulas. Aquella experiencia sembró en él la semilla de la vocación pública. “Siempre quise estudiar Economía en la UIS porque es una de las mejores universidades del país y porque quería seguir aportando desde mi tierra”, afirma con orgullo.
Hoy, combina su formación universitaria con la responsabilidad legislativa. “Es un reto muy grande, pero también una experiencia maravillosa. La universidad me brinda herramientas para analizar los problemas con profundidad. Es gratificante ver cómo los temas que estudiamos en clase pueden convertirse en propuestas reales desde la Asamblea”.

Inspirado por figuras como Antanas Mockus y Carlos Gaviria, Darwin asegura que la coherencia, la empatía y la transparencia son los pilares de su quehacer político. “Servir a la gente exige actuar con rectitud, escuchar con respeto y trabajar con compromiso por el bienestar de todos”, recalca.
En su agenda legislativa priorizará la educación, el empleo juvenil, la protección ambiental y el fortalecimiento cultural. “Esos son los pilares para construir un Santander más justo y sostenible”, sostiene.
Su llegada también reconfigura el mapa político interno de la Asamblea, donde la juventud y la academia ganan un nuevo espacio. Pero más allá de los equilibrios partidistas, su historia simboliza una esperanza: la de una generación que quiere recuperar la confianza en la política a través del ejemplo.
A la comunidad universitaria que lo ve como referente, envía un mensaje directo: “No hay que esperar tener poder para servir; es el servicio lo que realmente nos da poder. Los jóvenes de la UIS tenemos todo para ser protagonistas del cambio que nuestro país necesita”.
Para él, la UIS es más que su universidad: es su raíz. “Representa formación, compromiso y transformación”, resume. Tres palabras que hoy también definen su nueva etapa como servidor público.
La UIS, en cabeza del rector Hernán Porras Díaz, entregó un mensaje de reconcomiendo a Darwin Vargas, donde lo instó a asumir con responsabilidad esta importante representación.


Con bocadillo en mano y convicciones firmes, Darwin Vargas empieza a escribir su propio capítulo en la historia política de Santander: el de un joven economista UIS que demuestra que la renovación sí es posible cuando se construye desde la academia, la ética y la esperanza.