
Transformar la gestión del saneamiento básico en los sectores vulnerables del área metropolitana de Bucaramanga y aportar soluciones frente a la contaminación de la cuenca del río Lebrija es el objetivo del proyecto “Desarrollo de estrategias para el manejo de aguas residuales en asentamientos periurbanos con enfoque de sostenibilidad y economía circular en la cuenca del río Lebrija”.
Tras un trabajo articulado entre la Universidad Industrial de Santander (UIS), y el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (amb), se diseñó una iniciativa orientada al manejo de aguas residuales en asentamientos no planificados.
El propósito general del proyecto es proponer herramientas que permitan a las autoridades institucionales analizar el efecto del vertimiento de aguas residuales en las fuentes receptoras y seleccionar sistemas de tratamiento acordes con las condiciones de dichos contextos. Además, el proyecto busca tecnologías para recuperar nutrientes a partir de los subproductos de los sistemas de tratamiento de aguas residuales. El desafío general del proyecto es contribuir a reducir la contaminación en la cuenca del río Alto Lebrija.
De acuerdo con Edgar Ricardo Oviedo Ocaña, profesor de la Escuela de Ingeniería Civil e integrante del grupo de investigación en Recursos Hídricos y Saneamiento Ambiental (GPH) de la UIS, la iniciativa surge en el marco de la convocatoria de regalías y busca responder a una problemática estructural que afecta a cerca de 1,28 millones de habitantes de 13 municipios, cuyos vertimientos desembocan en el río Suratá y, posteriormente, en la cuenca del Lebrija.
Con una inversión cercana a los $2.700 millones, de los cuales $1.600 millones provienen del Sistema General de Regalías y $1.100 millones corresponden a aportes de la UIS y el amb, el proyecto pretende ir más allá de la construcción de infraestructura sanitaria y consolidar herramientas científicas para la planificación territorial y la toma de decisiones públicas.
El proyecto ha sido desarrollado por los Grupos de Investigación en Recursos Hídricos y Saneamiento Ambiental (GPH), el Centro de Estudios e Investigaciones Ambientales (CEIAM), Tecnologías de Valorización de Residuos y Fuentes Agrícolas e Industriales para la Sustentabilidad Energética (Intersase) y el Observatorio Regional de Desarrollo Humano Sostenible (ORDHS) de la UIS. Además, ha contado con la participación técnica del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga.

La investigación también identificó que las condiciones topográficas de varios asentamientos dificultan la implementación de modelos convencionales de alcantarillado. En sectores ubicados en laderas o zonas de alta pendiente, la conexión a los alcantarillados urbanos implicaría la instalación de sistemas de bombeo, lo que generaría costos operativos difíciles de sostener para las comunidades y las entidades prestadoras. Frente a este panorama, la UIS y el amb optaron por proponer metodologías participativas para seleccionar tecnologías descentralizadas para tratar las aguas residuales en estos asentamientos. El proyecto fue implementado en los asentamientos Miradores de la UIS, El Porvenir y Santos Bajo, donde las comunidades participaron activamente en la elaboración de diagnósticos y en la selección y validación de las soluciones propuestas.
Con la colaboración de las comunidades de estos sectores, se validaron protocolos, inspecciones técnicas y herramientas de diagnóstico socio-territorial. Esto permitió que las comunidades no fueran solo receptoras de tecnología, sino también actores decisivos en el diseño de las soluciones. Además, el proyecto desarrolló protocolos de selección tecnológica, herramientas de prefactibilidad y metodologías para el aprovechamiento de subproductos derivados del tratamiento de aguas residuales, entre ellos, biosólidos, biogás y agua tratada.
El proyecto contempló la implementación de un prototipo piloto para el tratamiento de aguas residuales que incorporaba la tecnología seleccionada por las comunidades participantes, de manera que los actores comunitarios e institucionales pudiesen evidenciar aspectos del funcionamiento de dichas tecnologías. El sistema fue instalado con capacidad para atender a cerca de 300 personas y actualmente opera mediante procesos biológicos orientados a la degradación de contaminantes presentes en las aguas residuales.
Los hallazgos técnicos del proyecto permitieron establecer diferencias significativas entre las aguas residuales generadas en asentamientos informales y las provenientes de zonas urbanas consolidadas.
“En estos asentamientos, la materia orgánica del agua residual está mucho más concentrada porque las familias disponen de un menor volumen de agua al día, a diferencia de una vivienda urbana, donde el consumo supera los 130 litros”, explica el profesor Oviedo Ocaña.
Según el profesor Oviedo Ocaña, esta condición obliga a diseñar sistemas de tratamiento que consideren las características del agua residual y estén adaptados a las dinámicas de la informalidad urbana. Aunque el prototipo estará instalado durante seis meses, se han alcanzado niveles de remoción de contaminantes cercanos al 60% de la materia orgánica.
Actualmente, el proyecto está en su etapa final. La UIS y el amb adelantan conversaciones para formalizar la transferencia del sistema y asegurar que la infraestructura continúe funcionando como modelo de referencia para futuras intervenciones.
El informe destaca que este proyecto se articula a disposiciones nacionales como el Decreto 1470 de 2024 (Programa Barrios de Paz) mediante el cual se brindan instrumentos para que la ciudadanía pueda participar en la formulación y gestión de proyectos para la transformación de asentamientos humanos con déficit cuantitativo y cualitativo, lo cual, contribuye a superar las restricciones que durante años frenaron proyectos de saneamiento básico en estas zonas. En este contexto, las herramientas técnicas y metodológicas desarrolladas por la UIS podrían convertirse en referentes nacionales para la formulación de políticas públicas relacionadas con el tratamiento de aguas residuales en estos asentamientos humanos.
Entre las proyecciones del proyecto se contempla la presentación de resultados ante el Ministerio de Vivienda, así como la creación de mesas técnicas permanentes entre la academia, las autoridades locales y las empresas prestadoras de servicios públicos.