
Cada 8 de mayo se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Ovario, una fecha que invita a reflexionar sobre una de las enfermedades oncológicas más silenciosas y de mayor impacto en la salud de las mujeres. Este tipo de cáncer, que se origina en los ovarios por el crecimiento anormal de células, suele avanzar sin síntomas claros en sus etapas iniciales, lo que dificulta su diagnóstico oportuno.
En Colombia, el cáncer de ovario representa un importante desafío en salud pública. Se estima que cada año se detectan alrededor de 2.000 nuevos casos y más de 1.000 mujeres fallecen a causa de esta enfermedad. Además, se calcula que 1 de cada 70 mujeres podría desarrollarlo a lo largo de su vida. Estas cifras reflejan la importancia de fortalecer la educación en salud y promover la detección temprana como una herramienta clave para mejorar el pronóstico y las posibilidades de tratamiento.
Uno de los principales retos es que sus síntomas suelen confundirse con molestias comunes. Entre las señales de alerta se encuentran la hinchazón abdominal persistente, dolor pélvico o abdominal, sensación de llenura rápida al comer, cambios en el hábito intestinal o urinario y fatiga constante sin causa aparente. Identificar estos signos y consultar oportunamente puede marcar una diferencia significativa.
La prevención y el autocuidado juegan un papel fundamental. Asistir a controles ginecológicos periódicos, prestar atención a síntomas persistentes (especialmente si duran más de dos semanas), informar antecedentes familiares de cáncer y evitar la automedicación son acciones que contribuyen a una detección más temprana.
En este contexto, UISALUD reitera su compromiso con el bienestar de sus usuarios. La unidad cuenta con una ruta de prevención orientada a brindar acompañamiento, educación y atención oportuna frente a esta enfermedad. Para mayor información, los usuarios pueden comunicarse al 607 6344000, extensiones 4110, 4210, 4119 y 4136.