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UIS participó en el Día Mundial de la ‘Disco sopa’ con una fiesta contra el desperdicio de alimentos

Actividad Disco Sopa

Una jornada cargada de sabor, conciencia ambiental y acción colectiva, estudiantes del programa de Nutrición y Dietética de la Universidad Industrial de Santander, UIS, se unieron al Día Mundial de la Disco Sopa, que llega a su décima edición, que tenía el lema “Llenar el estómago, no los contenedores”.

Esta iniciativa global, impulsada por Slow Food Youth Network, reunió a comunidades de distintos países bajo un mismo propósito: rescatar alimentos y transformarlos en comidas compartidas, promoviendo la reducción del desperdicio alimentario.

La actividad convocó a estudiantes, profesores y miembros de la comunidad en una experiencia participativa donde la cocina, la música y la educación se entrelazaron. En la ciudad, la conmemoración fue liderada por la comunidad local de Slow Food y la Escuela de Nutrición, quienes organizaron un espacio de encuentro que combinó gastronomía, cultura, juegos y danza.

“Disco Sopa” es mucho más que un evento culinario. Se trata de un movimiento social que invita a reflexionar sobre el destino de los alimentos en buen estado que suelen ser descartados. Durante la jornada, los participantes recuperaron excedentes de frutas, verduras y otros productos, convirtiéndolos en preparaciones colectivas que fueron compartidas en un ambiente festivo.

Este movimiento tiene sus raíces en 2012 en Berlín, con la “Schnippeldisko”, una protesta creativa contra el desperdicio de alimentos. Desde entonces, la iniciativa ha crecido hasta convertirse en una movilización global que, desde 2017, se celebra cada último sábado de abril en decenas de países.

Para esta edición, se estimó la realización de cerca de 100 eventos en distintas regiones del mundo, incluyendo países como Colombia, Perú, Etiopía y Brasil, evidenciando el alcance y la relevancia de esta acción colectiva. A lo largo de los años, el día mundial de la “Disco Sopa” ha logrado evitar el desperdicio de miles de kilogramos de alimentos y ha sensibilizado a comunidades enteras sobre la importancia de transformar nuestros hábitos de consumo.

La jornada en Bucaramanga no solo dejó un impacto tangible en la reducción de residuos, sino también un mensaje claro: el cambio empieza desde lo local, cuando las comunidades se organizan y convierten un problema en una oportunidad para compartir, educar y celebrar.

Estudiantes nutrición