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UIS abre las puertas de la educación superior en Saravena: un sueño que hoy es realidad para 90 jóvenes

Entre sonrisas y miradas llenas de expectativa, la Universidad Industrial de Santander (UIS) dio inicio oficial a sus actividades académicas en Saravena, Arauca. Lo que hasta hace poco parecía un anhelo lejano para muchos jóvenes de esta región hoy se materializa gracias al memorando de entendimiento firmado en mayo de 2025 entre la UIS, el Ministerio de Educación y la Gobernación de Arauca, con el apoyo de la Alcaldía de Saravena.

En esta primera etapa, 90 estudiantes se convierten en pioneros de un proceso que busca transformar el territorio a través de la educación superior pública y de calidad. Se abren 30 cupos para cada uno de los tres programas iniciales: Zootecnia, Ingeniería en Inteligencia Artificial y Administración Agroindustrial. La proyección es ambiciosa: en el primer semestre de 2026 llegarán cuatro programas más, con una meta futura de hasta 20 programas disponibles.

La Institución Educativa Técnico Industrial Rafael Pombo es el punto de partida. Allí, la UIS adaptó cuatro salones: tres como aulas y uno como moderno centro de cómputo, dotado con equipos de última generación, sistemas de climatización, mobiliario ergonómico y tecnología de videoconferencia de alta definición, conectada a plataformas como Teams, Zoom y Meet.

“Cuando recién llegamos acá no había nada, solamente teníamos poca iluminación, teníamos unas tomas normales, tocó remodelar toda la parte eléctrica, hoy contamos con red regulada para todos los equipos tecnológicos y tenemos una red estable, también para aires acondicionados. En cada aula tenemos una pantalla de 65 pulgadas, tenemos un atril, conformado por un sistema Polycom y un computador, es decir dotadas con la más alta tecnología”, dijo Edinson Rincón, técnico de telecomunicaciones y electricista, funcionario UIS.

Pero más allá de la infraestructura, lo que llena de orgullo a Saravena son las historias que ahora comienzan a escribirse. Jennifer López Quintana, nacida y criada en el municipio, confiesa que antes veía la universidad como algo distante: “Pensé que me tocaría irme lejos para estudiar. Había estado en clases virtuales, pero no me sentía conforme. Hoy me emociona estar aquí, en un salón, con mis compañeros, aprendiendo de verdad. Mi familia está feliz porque es un logro que esperábamos”.

Desde la vereda Los Duartes, en Fortul, Adriana Benavides Manrique llegó con una mezcla de nervios y emoción: “Es una gran oportunidad, pues en un lugar como Saravena, que ha vivido momentos difíciles, tener una universidad de alta calidad es un privilegio. Muchos no estudiaban por motivos económicos; ahora tenemos la oportunidad aquí”.

Desde la vereda Los Jardines, en Arauquita, Carlos Quiroga, estudiante de Zootecnia, sueña con devolver lo aprendido a su comunidad rural: “Vivo con mi abuela en una finca. Quiero aprender y llevar nuevos conocimientos para ayudarla y aportar a toda la gente de mi vereda”.

Por su parte, Jorge Carreño, proveniente de la vereda Bajo San Joaquín, de Saravena, expresó emocionado: “Me siento orgulloso. Durante años creí que tener una universidad aquí era un sueño lejano, y hoy, tenerla en nuestro propio territorio es una bendición de Dios”.

Entre tanto, Juliana Patiño, oriunda de Saravena, precisó: “Ahorita mi sentimiento es como un sueño y ya se está haciendo realidad; obviamente se va construyendo, pero ya es un paso, un inicio, y gracias a la UIS se está haciendo realidad. La dificultad era cómo salir de acá, de Saravena, por el trabajo de mis papás. Al estar acá, el acceso es mucho más fácil y también estar cerca de mi familia es otra de las cosas bonitas que tiene este programa”.

Así como Jennifer, Adriana, Carlos, Jorge y Juliana, otros 85 estudiantes no solo inauguran aulas, sino que abren caminos, siembran esperanza y demuestran que la educación es la herramienta más poderosa para transformar territorios. Hoy, en el corazón del oriente colombiano, la universidad ya es parte de la vida cotidiana.