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“Sí se puede”: la historia de Oscar David, el vigilante de la sede Barbosa que se graduó de tecnólogo en la UIS

Oscar David, el vigilante de la UIS Barbosa que hoy es tecnólogo

Entre turnos de trabajo, responsabilidades familiares y un sueño que parecía frustrado, Oscar David Castellanos encontró en la UIS Barbosa una nueva oportunidad para cambiar su historia. A sus 26 años, tiene claro que los sueños no desaparecen, solo esperan el momento adecuado para retomarse.

Nacido en San Benito, Santander, llegó a la Universidad Industrial de Santander el 2 de febrero de 2022, donde hoy hace parte del equipo de seguridad y vigilancia. Lo que comenzó como una oportunidad laboral, terminó convirtiéndose en el escenario donde reconstruyó uno de sus mayores anhelos.

“Ese sueño ya venía desde tiempo atrás. Yo quería pertenecer a una entidad pública y había iniciado el proceso para ser oficial del Ejército, pero no lo pude culminar por temas económicos y de tiempo”, cuenta. Se me frustró ese sueño en ese momento, pero nunca dejé de pensar en lograrlo”.

Pero rendirse nunca fue una opción definitiva. Fue en la UIS Barbosa donde ese sueño encontró una nueva forma de hacerse posible. “Cuando llegué y vi que estaba esta tecnología, eso me dio ese plus para volver a visualizarme y encaminarme hacia lo que quería”, explica sobre su decisión de estudiar Gestión Judicial e Investigación Criminal. “Sentí que era una oportunidad para retomar ese sueño que había quedado atrás”, reitera.

Asumir este reto no fue sencillo

“Combinar el estudio con el trabajo fue algo complejo, porque había que cumplir con todo, pero con esfuerzo, dedicación y organizando bien el tiempo se logra”, afirma.
Además, reconoce el apoyo que recibió: “Desde el primer momento me colaboraron y me apoyaron, tanto mis jefes como mis compañeros, y eso fue clave para seguir adelante”.

El motor más grande

En medio del proceso, hubo un momento que transformó por completo su forma de ver la vida: el nacimiento de su hija.

“Ahí uno empieza a ver la vida diferente. Ya no es solo por uno, hay alguien que viene detrás de ti, viendo lo que haces y siguiendo tus pasos. “Eso me motivó mucho más a salir adelante y a querer ser un ejemplo”.

Ese cambio le dio un nuevo sentido a todo. Ya no solo se trataba de cumplir una meta personal, sino de construir un mejor futuro. El camino no estuvo libre de dificultades, hubo momentos de cansancio, dudas e incertidumbre.

“Hubo momentos en los que pensé que no lo iba a lograr, porque no es fácil trabajar y estudiar al mismo tiempo, pero gracias a Dios se pudo y hoy estoy aquí”, dice con emoción.

Hoy, ese esfuerzo se ve reflejado en un logro que marca un antes y un después en su vida: su graduación como Tecnólogo en Gestión Judicial e Investigación Criminal. “Este logro significa mucho para mí. Me siento muy feliz, muy contento de haberlo alcanzado y de haber culminado esta etapa”, expresa.

Más allá del título, este proceso transformó su manera de pensar y de proyectarse: “Ha cambiado mi forma de ver las cosas. Ahora uno se proyecta más, piensa en metas a corto, mediano y largo plazo, y no deja simplemente que el tiempo pase”, asegura.

“Quiero hacer un último intento en una entidad pública, es algo que siempre he querido y por lo que voy a seguir luchando. Ahora me visualizo intentando ingresar a la Armada Nacional y sé que con este logro tengo un plus para hacerlo”.

Hoy lo hace con más herramientas, más claridad y, sobre todo, con la convicción de que sí es posible.

Un mensaje que inspira

La historia de Oscar David es también un mensaje para quienes sienten que no pueden avanzar. “Todo lo que uno anhele y quiera lograr se puede. A veces es el miedo el que no nos deja actuar, pero es mejor afrontar los retos, intentar y luchar por los sueños, que quedarse con la frustración de no haberlo hecho”.

Hoy, desde la UIS Barbosa, celebramos su historia con orgullo, porque detrás de cada uniforme, hay sueños que esperan su momento y personas que deciden no rendirse hasta alcanzarlos.