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Recorridos por los Territorios: un viaje por las voces y los sueños de Santander

Equipo SVP2050 de la UIS

El amanecer en el Socorro llegó con el murmullo de la gente que se alistaba para participar en el conversatorio. Las sillas dispuestas en el auditorio de la Universidad Industrial de Santander pronto se llenaron de rostros curiosos, líderes campesinos, jóvenes emprendedores, mujeres gestoras y docentes que, con la mirada atenta, esperaban contar su historia. Así inició el segundo Recorrido por los Territorios del proyecto Santander Visión Prospectiva 2050, una travesía que durante tres días —28, 29 y 30 de octubre— llevó a un equipo de ocho profesionales de la Universidad Industrial de Santander (UIS) a adentrarse en el corazón del departamento para escuchar, aprender y soñar con sus comunidades.

Director de SVP2050 Amado Guerrero, de la UIS

Socorro y Charalá: el pulso de las provincias Comunera y Guanentá

En el Socorro, cuna de historia y rebeldía, la conversación giró en torno a las oportunidades y desafíos de la provincia Comunera. Las comunidades hablaron con esperanza, pero también con preocupación: la incertidumbre de los jóvenes frente al futuro de sus territorios, el envejecimiento de la mano de obra del campo y la necesidad de pensar en un modelo productivo que trascienda la agricultura tradicional hacia la agroindustria.

Más tarde, en Charalá, las calles empedradas y las montañas que resguardan el municipio fueron testigos de los diálogos espontáneos entre el equipo de la UIS y los residentes. Allí, cada conversación fue una ventana abierta al sentir de una comunidad que no quiere quedarse atrás, que busca un equilibrio entre su legado cultural y las nuevas dinámicas de desarrollo.

Entre montañas y carreteras: la Ruta Nacional 57

El recorrido continuó por la Ruta Nacional 57, ese corredor vial que une a Santander con Boyacá y que representa mucho más que una carretera: es el camino que podría articular la economía, el turismo y la movilidad de la región. Mientras los kilómetros pasaban, se analizaban las oportunidades en infraestructura vial y cómo esta vía puede convertirse en un eje clave para la transformación de municipios de la provincia Guanentá.

El equipo hizo un alto en Duitama, Villa de Leyva y Moniquirá, donde se debatió cómo las particularidades de cada territorio como su historia, sus costumbres, su geografía, han moldeado también el rumbo social y económico de Santander.

Barbosa: el corazón del diálogo

La ruta continuó hasta Barbosa, pujante ciudad de la provincia de Vélez, donde la noche se llenó de conversaciones y reflexiones. Allí se realizó el segundo conversatorio del recorrido, un espacio cálido y participativo en el que se escucharon las voces de empresarios locales, líderes agropecuarios, académicos y representantes del sector turístico.

Entre tazas de café y el rumor del río, se compartieron preocupaciones sobre el futuro, la competitividad y la sostenibilidad de sus territorios. “Queremos seguir produciendo, pero necesitamos mejores vías, más apoyo y más oportunidades para los jóvenes”, se escuchó decir entre los asistentes.

El Peñón: juventud y esperanza entre la neblina

El tercer día amaneció envuelto en una neblina espesa, pero luminosa. Era el preludio del encuentro con una comunidad ejemplar: El Peñón, un municipio donde la juventud ha decidido no migrar, sino quedarse y construir futuro. Allí, los jóvenes son protagonistas del desarrollo local. Han creado empresas de ecoturismo, restaurantes y espacios culturales que no solo dinamizan la economía, sino que también cuidan y preservan su entorno natural.

El equipo de la UIS recorrió senderos y reservas, como el Geoparque y Bosques de Pandora, La Tronera —también llamada El Corazón del Mundo— y La Cueva de Oro, ejemplos vivos de cómo el turismo sostenible puede ser motor de progreso.

Lo que deja el recorrido

Después de tres días de diálogos, kilómetros recorridos y aprendizajes compartidos, el balance es claro: que la juventud rural vive con incertidumbre, pero también con el deseo de transformar sus territorios si se les brindan oportunidades. En cuanto al sector agropecuario se necesita acompañamiento técnico y político para dar el salto hacia la agroindustria. De igual manera, el turismo sostenible, especialmente liderado por jóvenes, está demostrando ser una apuesta viable para el desarrollo local, y, sobre todo, la infraestructura vial sigue siendo una prioridad urgente, pues de ella depende la productividad y la conexión entre las provincias.

El recorrido por los Territorios no fue solo un viaje geográfico; fue un viaje humano, de encuentro y escucha, donde cada voz recogida se convierte en un punto de partida para construir una visión colectiva de futuro. Es así, escuchando al territorio, como Santander podrá imaginar el 2050 que sueñan sus comunidades.