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¿Por qué la estrategia de aislamiento PRASS durante COVID-19 no funcionó como se esperaba?

Imagen referencial del aislamiento del personal de laboratorio en manejo de muestras del COVID-19

Un programa diseñado y puesto en marcha al momento de retomar las actividades económicas, después de los meses de confinamiento generado por la pandemia Covid-19, es decir, a mediados del 2020, cuyo principal propósito era retomar el regreso paulatino a las actividades, sin poner en riesgo la salud pública, reflejó fallas cualitativas, según concluye un estudio epidemiológico.

La propuesta parecía efectiva, pero la puesta en práctica de esta reflejó las fallas del sistema de salud, según cifras analizadas en un estudio realizado por profesores del Departamento de Salud Pública de la Escuela de Medicina de la Universidad Industrial de Santander.

El objetivo de esta iniciativa era cortar las cadenas de transmisión del virus, sin encerrar a toda la población. Para tal fin, se necesitaba identificar casos, rastrear contactos y aislar oportunamente a las personas contagiadas, y para ello se implementó el Programa PRASS: Pruebas, Rastreo y Aislamiento Selectivo Sostenible.

El estudio liderado por el Centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Universidad de los Andes y del Departamento de Salud Pública de la Universidad Industrial de Santander, en alianza para la Generación de evidencia sobre Covid-19, su respuesta y lecciones aprendidas para la pospandemia y futuras epidemias (Ágora), evidenció que el programa no logró ser efectivo como se esperaba por diversas razones.

“La implementación del PRASS reveló complejidades sociales para realizar el aislamiento selectivo. Nuestro estudio evidenció las principales barreras durante la implementación del programa, pero también hay que resaltar facilitadores, como la coordinación entre distintos actores del sector salud: nivel nacional-territorial, público-privado y privado-privado. Estos mecanismos de coordinación deberían existir en tiempos de normalidad para que, en casos de emergencia, la respuesta sea más efectiva”, explicó Sandra Martínez, investigadora líder del estudio.

El aislamiento real no era una opción para quienes no tenían garantizada una fuente de ingreso, inequidad social, fallas estructurales en el sistema de salud fragmentado, deficientes mecanismos de coordinación, retrasos en los pagos de los profesionales de salud contratados, fallas en la conectividad y perdida de datos del sistema de  seguimiento a casos y contactos, falta de respuesta de las personas al ser contactadas vía telefónica, falta de confianza en el sistema, diferencias territoriales (zonas rurales), pocos recursos, pocas personas dedicadas a la vigilancia epidemiológica, entre otras, fueron algunas de las razones.

Los resultados sobre la respuesta a la pandemia y las lecciones para la pospandemia y futuras epidemias serán presentados el próximo 25 de julio.

Se puede hacer la inscripción previa escaneando el código QR o a través del siguiente enlace: https://lnkd.in/deJEyjcF

Quienes deseen conocer el artículo científico, los invitamos a visitar el enlace que sigue: https://www.frontiersin.org/journals/public-health/articles/10.3389/fpubh.2025.1589091/full