
Por las montañas donde el verde se confunde con el azul del cielo, entre cultivos de piña, café, limón y aguacate, se levanta la vereda El Tabacal, en el municipio de Los Santos. Allí, en medio de la brisa cálida y las sonrisas de niños y jóvenes curiosos, la Universidad Industrial de Santander llegó para dejar una huella profunda: de conocimiento, compromiso y esperanza.
A través del programa Donaciones con Responsabilidad Social UIS, la Universidad entregó mobiliario y equipos (sillas, mesas, archivadores, pupitres, bibliotecas y escritorios) a la Institución Educativa La Fuente, sede El Tabacal, beneficiando a más de 260 estudiantes. Estos elementos de gran utilidad para el aprendizaje ahora dan nueva vida a los salones donde cada día se construyen sueños.





“Esta donación ha sido muy fructífera y valiosa para nuestros estudiantes”, expresó Marly Flórez, docente de primaria. Preciso que “esta donación mejora la calidad de vida y aprendizaje de nuestros niños y jóvenes. Gracias a la UIS por pensar en nosotros, porque estos apoyos son difíciles de conseguir y hacen una gran diferencia”.
Pero la visita no fue solo para entregar mobiliario. Fue también un encuentro de cultura, deporte, arte y alegría. Los pasillos de la escuela se llenaron de música, canto, teatro y exhibiciones de taekwondo. Las risas y los aplausos de los niños se mezclaron con el sonido de acordeones y guitarras, recordando que la educación también se cultiva desde el corazón y las emociones.





Entre los asistentes, Nicole Almeida Quiñones, estudiante de grado 11, no podía ocultar su entusiasmo: “Es una oportunidad muy grande. No en cualquier colegio se viven estas cosas. Me gustaría estudiar Tecnología en Gestión Judicial e Investigación Criminal en la UIS; me llama mucho la atención porque tiene que ver con la investigación y el servicio a la comunidad”, contó con una sonrisa que hablaba de futuro.
Otro joven, Yamir Bueno, también de grado 11, compartió su sueño: “Me gustaría estudiar Regencia en Farmacia en la UIS. Es una universidad muy buena, reconocida y con muchas oportunidades. Gracias por pensar en nosotros”.
Mientras tanto, al fondo, el paisaje santandereano – el mismo que guarda caminos históricos como los de Lengerke y el imponente Mirador del Parque Nacional del Chicamocha, fue testigo de una jornada que trascendió la entrega material: fue un acto de siembra, de confianza en la educación como la mejor herramienta para transformar comunidades.
Desde la UIS seguimos transformando realidades. Porque cuando la universidad llega al territorio, no solo entrega muebles: entrega futuro, fortalece la educación rural y demuestra que el conocimiento florece con más fuerza cuando se comparte con amor y compromiso.



