
Como una apuesta por fortalecer la respuesta del territorio frente a las enfermedades transmitidas por vectores, la Universidad Industrial de Santander (UIS), en articulación con la Gobernación de Santander y la Secretaría de Salud, avanza en una estrategia integral de formación dirigida al talento humano del sector, orientada a mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de estas patologías, que continúan representando un desafío para la región.
Esta iniciativa se desarrolla en el marco de un proyecto de extensión de la UIS, financiado con recursos de la Gobernación de Santander y la Secretaría de Salud, y es liderada por el Grupo de Investigación en Enfermedades Tropicales – CINTROP, con el propósito de poner al servicio del territorio las capacidades científicas y académicas de la universidad, a partir de la transferencia de conocimiento generado desde la investigación hacia el sector salud y las comunidades.
De acuerdo con el profesor de la Escuela de Medicina y director del CINTROP, Jonny Edward Duque Luna, estos espacios responden a la necesidad de actualizar los conocimientos del talento humano que atiende directamente a la población, especialmente frente a enfermedades de alta prevalencia en Santander.
“Lo que queremos es fortalecer las capacidades que existen en nuestro departamento a todo nivel, desde los técnicos que realizan el trabajo diario en las calles, hasta los médicos que atienden a los pacientes en los hospitales”, señaló.

Por su parte, Bladimiro Rincón, profesor titular de la Escuela de Medicina del Departamento de Ciencias Básicas, destacó que uno de los principales aportes de la UIS es la articulación entre investigación, formación y servicio al territorio.
“Este es un trabajo colaborativo con el sector salud de Santander que busca actualizar los conocimientos en el manejo de enfermedades transmitidas por vectores, desde el diagnóstico hasta el tratamiento, especialmente de patologías como el dengue, la enfermedad de Chagas y la leishmaniasis, que afectan de manera significativa al departamento. Realizamos talleres y trabajo comunitario en territorio, en un esfuerzo colaborativo liderado desde la Facultad de Salud”, afirmó.

Desde el CINTROP, la profesora Patricia Escobar explicó que el proyecto tiene como objetivo capacitar al personal de salud en los lineamientos actuales para el abordaje integral de estas enfermedades. “Las enfermedades transmitidas por vectores representan un problema de salud grave para nuestra región. Por eso, estamos trabajando en el abordaje de cuatro enfermedades prioritarias. Existen lineamientos que en ocasiones se desconocen o se pasan por alto, y este trabajo busca unificar conceptos para que el personal médico y todos los actores involucrados puedan actuar de manera más efectiva en la prevención y el control de estas enfermedades”.
Las jornadas de capacitación incluyen talleres teóricos y prácticos dirigidos a microbiólogos, médicos, enfermeras y auxiliares de enfermería. Entre los espacios especializados se destaca la formación en la aplicación intralesional del glucantime, medicamento de primera línea para el tratamiento de la leishmaniasis, así como talleres sobre el uso de pruebas rápidas para el diagnóstico, en concordancia con los lineamientos vigentes del Ministerio de Salud.

Evidencia científica aplicada al territorio
Uno de los componentes diferenciales del proyecto es su enfoque integral e interdisciplinario, que articula la evidencia científica con las realidades del territorio. Para el profesor Jonny Duque, esta iniciativa constituye un ejercicio de aplicación directa del conocimiento al problema real.
“Este proyecto es único porque, por primera vez, integramos todas las áreas relacionadas con el control de vectores, desde personal altamente calificado y equipos técnicos que analizan datos, hasta el punto final del proceso, que son las personas y las comunidades”, explicó.
En ese sentido, destacó experiencias de formación en las que participan profesionales de diferentes disciplinas. “Hemos entrenado psicólogos que inicialmente se enfrentan a una terminología compleja, pero cuando les mostramos los propios insectos, sus estructuras y todo el proceso biológico, el aprendizaje se vuelve más claro. Así pueden ejercer su labor con mayor propiedad y aportar desde su profesión al control de vectores”, agregó.
Estrategias para educar y vincular a la comunidad
El proyecto también contempla acciones pedagógicas dirigidas a la comunidad, reconociéndola como un actor clave en la prevención y el control de las enfermedades transmitidas por vectores. A través de actividades lúdicas y contenidos educativos difundidos en redes sociales como TikTok, Instagram y Facebook, se promueven procesos de aprendizaje sencillos, participativos y contextualizados, que buscan incentivar la corresponsabilidad ciudadana en el cuidado de la salud y el entorno.

Impacto en el personal de salud y la comunidad
El impacto de estas acciones es reconocido por los profesionales que participan en los procesos de formación. Jhon Mario González, epidemiólogo de la Secretaría de Salud de Piedecuesta, resaltó la importancia de estos espacios para fortalecer la capacidad de respuesta del sector.
“Estas capacitaciones son fundamentales porque permiten refrescar conocimientos y recibir un entrenamiento que no solo es teórico, sino también práctico, lo que se traduce en una mejor atención a la comunidad”, señaló.
Desde la atención directa a los pacientes, María Flores, enfermera profesional del Hospital Local de Piedecuesta y líder del programa de vigilancia epidemiológica, subrayó el valor de la formación recibida para garantizar una mejor atención a los pacientes.
“Este taller sobre leishmaniasis es muy importante porque nos permite aplicar los conceptos a situaciones reales que enfrentamos en nuestras instituciones, combinando teoría y práctica”, afirmó. Además, destacó que el componente práctico, especialmente en la administración del medicamento, contribuye a brindar una atención oportuna y de calidad a los pacientes.

Las jornadas de capacitación continuarán desarrollándose en diferentes regiones del departamento e incluirán no solo al personal de salud, sino también acciones formativas y pedagógicas con la comunidad, fundamentales para la prevención, el control de vectores y la reducción del impacto de estas enfermedades en la población.
