La egresada UIS que puso la inteligencia artificial al servicio de la lucha contra el cáncer

La doctora Deisy Yuley Rodríguez Sarmiento, egresada de Química de la Universidad Industrial de Santander (UIS), lidera una investigación que combina la química, la bioquímica y la inteligencia artificial (IA) para diseñar nuevos péptidos con potencial antitumoral.

En pruebas iniciales sobre células de cáncer de cuello uterino, dos de los péptidos seleccionados lograron reducir en un 98 % la viabilidad celular. Aunque el resultado es sumamente prometedor, la propia investigadora advierte con firmeza que todavía queda un largo camino de rigor científico antes de pensar en aplicaciones clínicas.

De la curiosidad escolar a la UIS y Brasil

La historia científica de Deisy comenzó en el colegio frente a un tablero, donde descubrió su pasión por la química. Aquella curiosidad la llevó a formarse profesionalmente en la UIS, un hito que ella misma califica como fundamental: “La UIS fue fundamental porque me dio las bases científicas para poder entrar a ese gran mundo de la investigación científica internacional”.

Durante su paso por la universidad, integró el Grupo de Investigación en Fisicoquímica Teórica y Experimental (GIFTEX) bajo la orientación del doctor Cristian Blanco, desarrollando su tesis de pregrado y acercándose al estudio de la bioquímica y las interacciones moleculares. Este contacto temprano le enseñó a leer, interpretar artículos científicos y comprender el complejo mundo de las proteínas.

Posteriormente, continuó su formación con un doctorado en Bioquímica en la Universidad de São Paulo, en Brasil, ingresando al laboratorio del doctor Claudio Costa Neto, donde profundizó en la farmacología molecular.

Deisy Yuley Rodríguez Sarmiento, durante su paso por las aulas de la UIS y el día de su graduación como Química.

Inteligencia artificial y química: los ladrillos de la vida

Actualmente, como investigadora de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (Unab), su trabajo aborda un desafío importante: ¿puede la inteligencia artificial ayudar a encontrar moléculas capaces de atacar células tumorales entre millones de posibilidades?

El equipo trabaja con el péptido KP10, una molécula de interés oncológico. Los péptidos funcionan como pequeñas cadenas formadas por aminoácidos (imaginados como “ladrillos”) cuya organización determina las propiedades de la molécula. Modificar un péptido genera millones de combinaciones posibles; evaluarlas de forma tradicional consumiría recursos y tiempo inviables.

Ahí interviene la IA: actúa como un filtro que analiza millones de posibilidades y selecciona las más viables para el laboratorio. No obstante, Rodríguez Sarmiento subraya que la máquina no trabaja sola; obedece estrictamente a códigos y directrices humanas:

“La inteligencia artificial obedece a un código que yo explícitamente le doy… Debemos ponerle límites. ¿Y quién?, nosotros como seres humanos”.

La metáfora resulta sencilla: es como tener una baraja con millones de cartas y contar con una herramienta capaz de seleccionar aquellas que cumplen determinadas reglas.

“De millones de moléculas que ella analiza, ella me dice: Deisy, estas 10 son las mejores y más prometedoras para el laboratorio. Pero hay algo fundamental: la máquina no trabaja sola. “Ahí es donde entra el científico con las bases químicas, sus conocimientos bioquímicos, a decirle a la IA cómo comportarse”.

Y la investigadora lo resume con una afirmación que trasciende su propio proyecto: “Debemos ponerle límites a la IA. ¿Y quién?, nosotros como seres humanos”.

Un 98 % que exige prudencia científica

Uno de los aspectos más destacados del proyecto se dio en las pruebas iniciales sobre células de cáncer de cuello uterino. Diez péptidos seleccionados por IA fueron evaluados y, bajo las condiciones experimentales del estudio, dos de ellos mostraron una disminución del 98 % en la viabilidad de las células tumorales alrededor de las 48 horas (demostrado mediante ensayos cuantitativos de actividad metabólica).

A pesar del impacto del dato, la investigadora insiste en la prudencia:

Etapa preliminar: el 98 % de reducción no equivale a un tratamiento disponible para pacientes.

Fases futuras: faltan estudios para determinar mecanismos celulares exactos, tipos de muerte celular, pruebas en modelos complejos (como esferoides u organoides), modelos animales y, eventualmente, ensayos en seres humanos.

“Es un resultado bastante prometedor, pero quisiera aclarar que estamos en las etapas iniciales”, precisó.

El desarrollo de un fármaco es un proceso que históricamente toma décadas. Por ello, la precisión no le resta valor al hallazgo; al contrario, resalta la rigurosidad con la que se aborda la ciencia.

La trayectoria de Deisy Rodríguez Sarmiento une el conocimiento tradicional de la química con herramientas computacionales avanzadas. Su mensaje para las nuevas generaciones frente al uso de la inteligencia artificial es claro: “no hay que tenerles miedo, sino aprender a utilizarlas como complementos que potencien el pensamiento crítico y la curiosidad humana”.

Entre algoritmos, aminoácidos y células observadas bajo el microscopio, la historia de esta egresada UIS recuerda que detrás de cada avance tecnológico sigue existiendo una persona que pregunta, formula una hipótesis, establece límites y se atreve a buscar una respuesta.

Y en ciencia, muchas veces, todo comienza con una pregunta…

¡Descubre!

Noticias más recientes