
Cada 19 de octubre el mundo conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, una fecha establecida para promover la concientización, la detección temprana y el tratamiento oportuno de esta enfermedad que continúa siendo la más común entre las mujeres a nivel global.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2022 se diagnosticaron cerca de 2,3 millones de nuevos casos de cáncer de mama y se registraron aproximadamente 670.000 muertes por esta causa en el mundo. Estas cifras lo posicionan como el tipo de cáncer más frecuente y una de las principales causas de muerte por cáncer entre las mujeres.
En Colombia, la Cuenta de Alto Costo (CAC) reportó que al 1 de enero de 2024 existían 140 096 casos prevalentes de cáncer de mama en mujeres aseguradas en el país, y durante el año 2023 se notificaron 9 615 nuevos diagnósticos. Los datos evidencian un aumento sostenido en la detección de la enfermedad, reflejo tanto de un mayor acceso a los servicios de salud como de la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y educación.
Síntomas y factores de riesgo
El cáncer de mama puede presentarse sin síntomas en sus etapas iniciales, por lo que la autoexploración y los controles médicos periódicos son fundamentales. Entre los signos de alerta se incluyen la presencia de bultos o engrosamientos en la mama o la axila, cambios en la forma o tamaño del seno, hundimiento de la piel o del pezón, secreción anormal o enrojecimiento persistente.
Un llamado a la prevención
La OMS insiste en que más del 90 % de los casos detectados a tiempo pueden tratarse con éxito, gracias a los avances en diagnóstico y tratamiento. Sin embargo, menos de la mitad de las mujeres en el mundo acceden a una mamografía oportuna, lo que subraya la necesidad de fortalecer los programas de tamizaje y educación sobre el autoexamen.
Durante esta conmemoración, UISALUD, la Unidad Especializada en Salud de la Universidad Industrial de Santander, invita a toda la comunidad a sumarse a las acciones de sensibilización, realizarse los controles médicos recomendados, asistir a los programas de promoción y prevención en los cuales se promueven los hábitos de vida saludables.
La detección temprana puede marcar la diferencia y salvar vidas.