
El Semillero de Investigación de Estudios del Discurso Público de la Escuela de Idiomas de la Universidad Industrial de Santander (UIS) presentó un proyecto que no solo representa un aporte académico, sino que también construye un puente entre mundos: “Estar aquí Kankuamo: construcción de la identidad discursiva personal del pueblo Kankuamo a partir del plan de salvaguarda y su relación con algunas voces poblacionales”, desarrollado por Leonardo Andrés Mora Rangel, bajo la dirección de la profesora Iskra de la Cruz Hernández.
Los Kankuamo, conocidos como “guardianes del equilibrio del mundo”, son un pueblo indígena de la familia lingüística Chibcha que habita en las montañas del Caribe colombiano. En este proyecto, la academia no habla sobre ellos; los escucha.

Leonardo Andrés Mora Rangel, estudiante de décimo semestre de la licenciatura en Literatura y Lengua Castellana, compartió su experiencia con la población nativa: “Fue un espacio para contar el trabajo con la comunidad Kankuamo, del departamento del Cesar, desde el análisis de su identidad discursiva. Este proyecto nos permitió acercarnos a realidades que a menudo nos son ajenas como estudiantes. Dialogar en esos espacios, participar en mingas, fue una experiencia profundamente enriquecedora.”
Más allá del análisis lingüístico, el investigador Leonardo Andrés, descubrió un país diverso, atravesado por la violencia, donde la existencia misma de planes de salvaguarda es un llamado urgente a la protección de los pueblos originarios. “Lo más significativo fue sentir el calor de las comunidades, siempre nos reciben con los brazos abiertos. Hay mucha necesidad, no solo en el pueblo Kankuamo, sino en muchas comunidades indígenas. Los planes de salvaguarda existen porque son necesarios, y eso lo dice todo”, señaló.

Por su parte, la profesora Iskra de la Cruz Hernández, directora del proyecto, destaca el valor de este tipo de investigaciones: “Es un estudio necesario no solo para la lingüística o la literatura, sino para muchas disciplinas. El mayor aporte es que se hace de la mano de las comunidades, preguntándoles y trabajando con ellos, no diciéndoles que necesitan. Es un ejemplo para los estudiantes actuales y los que vienen,” manifestó. Dijo, además, que trabajar con comunidades no es fácil, pues implica esfuerzo, tiempo, paciencia y, sobre todo, respeto. “Si no salimos a campo, si no trabajamos desde las geografías y contextos reales, entonces hacemos ciencia entre cuatro paredes. Y eso no basta.”

La presentación del proyecto fue mucho más que un evento académico: fue un recordatorio del compromiso de la universidad con la sociedad. Una investigación con rostro humano, que, en palabras del escritor e investigador Leonardo Andrés Mora Rangel, demuestra que cuando existe un interés genuino, todo fluye. Hoy, los Kankuamo no son solo un capítulo en un libro de lingüística; son maestros de identidad, resistencia y vida. Y gracias a este proyecto, su voz resuena más allá de las montañas: llega a las aulas, los auditorios y, ahora, a todos los que quieran escucharla.