
Cinco horas de viaje separan a Bucaramanga de Cimitarra, pero hay travesías que se sienten más cortas cuando se viaja con propósito. El programa Donaciones con Responsabilidad Social UIS emprendió un recorrido cargado no solo de mobiliario: sillas, mesas, escritorios, estantes; sino de oportunidades, y dignidad.
Al llegar, el calor del clima abrazó al equipo, pero fue el calor humano el que terminó derritiendo cualquier cansancio. El Colegio Nuestra Señora de la Candelaria, nos recibió con trajes navideños, como si cada uno fuera un pequeño faro anunciando que la esperanza también se entrega envuelta en rojo, verde y sonrisas. En aquella atmósfera festiva, las voces de quienes han esperado estos apoyos hablan por sí mismas.
El coordinador Ludyn Leonardo Hernández Forero nos recibió con gratitud sincera. La UIS no es una visita esporádica en su colegio; es una aliada histórica, casi una vieja amiga que vuelve con buenas noticias.
“Primero que todo, dar el agradecimiento a la Universidad Industrial de Santander… Para nosotros son muy significativos estos aportes, porque definitivamente hacen que los ambientes de aprendizaje sean amenos”, expresó con emoción, resaltando cómo estos elementos permiten que los docentes puedan transmitir mejor sus conocimientos.

En su relato, la presencia de la UIS se vuelve una línea constante en la historia del colegio: “La UIS ya tiene una trayectoria en nuestra institución… siempre hemos tratado de tocar puertas y allá han sido muy bien recepcionadas nuestras solicitudes”.
Recordó con especial afecto el día en que la universidad celebró junto a la institución sus 50 años:
“La UIS se hizo presente aquí con su tuna… hizo grande esta festividad”.
Añade que este mobiliario no son simples objetos: “Nos sentimos muy agradecidos y dichosos de haber sido beneficiados”.
Policarpo Figueroa García, rector del colegio, agradeció la presencia de la UIS en el colegio Nuestra Señora de la Candelaria, “extensivo el agradecimiento a la parte docente y también directiva de la Universidad Industrial de Santander, en cabeza del señor rector Hernán Porras, por este valioso aporte que le hizo a nuestra institución educativa. Sin duda alguna que estos elementos son de vital importancia para un funcionamiento mejor en este proceso educativo y sirve también para estrechar lazos de confraternidad”.
Para Nubia Estela Jaramillo Arango, bibliotecaria del colegio, los elementos aportados por la UIS, ha sido de mucha ayuda para el desarrollo escolar de niños y jóvenes.








“La verdad es un aporte muy grande… en la biblioteca fue un aporte súper esencial… teníamos unos muebles muy viejitos y muy dañaditos. Inmensamente agradecidos… es una comunidad educativa entera que se beneficia de este aporte tan valioso”.
El programa Donaciones con Responsabilidad Social UIS no solo llevó mobiliario: llevó presencia, escucha, afecto. Llevó la certeza de que la educación se transforma también desde los detalles, desde aquello que muchos podrían considerar pequeño, pero que para comunidades como la de Cimitarra es un impulso para seguir creyendo.
Con las sonrisas de los niños y jóvenes, y el agradecimiento de sus docentes y administrativos, queda claro que la UIS no solo entrega bienes: entrega confianza, dignidad y memoria. Porque cada silla nueva es un estudiante más cómodo, cada mesa es un espacio para el descubrimiento y cada estante en la biblioteca es una puerta abierta a la imaginación.

El camino de regreso nos dejó una certeza: cuando la universidad llega a los territorios, también se transforma. Late más fuerte. Y, sobre todo, reafirma su propósito de servir, acompañar y construir país desde donde más se necesita.