
En sesión extraordinaria, el Consejo Superior de la Universidad Industrial de Santander aprobó un conjunto de medidas transitorias y excepcionales orientadas a mitigar el impacto que el reciente incremento del salario mínimo vital tendría sobre diferentes conceptos económicos asociados a la vida universitaria.
Estas decisiones reconocen que distintos asuntos, tales como las matrículas de pregrado y posgrado, otros pagos que efectúan los y las estudiantes, así como algunos beneficios y apoyos socioeconómicos institucionales, se encuentran atados normativamente al salario mínimo. En este contexto, y con el propósito de equilibrar la protección de la comunidad estudiantil con la responsabilidad fiscal institucional, el Consejo Superior adoptó una fórmula de ajuste alternativa para la vigencia 2026.
De manera transitoria, los incrementos en matrículas y en determinados costos pecuniarios se calcularán con base en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) más dos (2) puntos porcentuales, en lugar de aplicarse directamente sobre el salario mínimo. Esta medida representa un ajuste del 7,1 %, frente a un incremento cercano al 23 % que se habría generado de mantenerse el esquema ordinario.
Con esta determinación, la Universidad busca mitigar el impacto económico sobre los y las estudiantes, al tiempo que se garantiza la sostenibilidad financiera de la UIS y la continuidad de los programas y servicios institucionales, preservando sus niveles de cobertura, impacto y calidad.


“Es importante recordar que en la UIS el 93 % de los estudiantes cuenta con Matrícula Cero, lo que significa que estas medidas buscan especialmente proteger al 7 % restante que sí paga matrícula, garantizando que ningún joven vea comprometido su acceso o permanencia en la Universidad por incrementos desproporcionados”, señaló Nectalí Ariza, representante de los profesores ante el Consejo Superior.
Por su parte, Juan Carlos Bolívar, delegado del Ministerio de Educación Nacional ante el Consejo Superior, subrayó que las decisiones adoptadas buscan un balance entre la dignificación laboral que representa el aumento del salario mínimo y la sostenibilidad financiera de la Universidad. “Tomamos medidas responsables para que no haya afectaciones a la comunidad universitaria, especialmente a los estudiantes. El aumento del 7,1 % es racional y económicamente responsable”, señaló.
Las medidas también incluyen ajustes transitorios en auxilios, becas y algunos servicios de bienestar, que igualmente se calcularán con base en el IPC o el IPC más dos puntos, según el caso. Así mismo, se revisaron acuerdos relacionados con créditos condonables en programas de maestría y doctorado, como parte de un paquete integral de protección académica y social.
Desde la representación estudiantil, Nicolás Serrano destacó que los acuerdos representan un alivio significativo. “En lugar de un incremento cercano al 23 %, se aplicará solo el 7,1 %, lo que protege a los estudiantes y mantiene el acceso a servicios como comedores y apoyos de bienestar”, afirmó.


Las autoridades universitarias reiteraron que estas son medidas transitorias, adoptadas mientras se materializan los ajustes estructurales al financiamiento de la educación superior pública derivados de la reforma a los artículos 86 y 87 de la Ley 30, que buscan alinear los presupuestos universitarios con los costos reales de funcionamiento.
Con estas decisiones, la UIS reafirma su compromiso con la permanencia estudiantil, la equidad en el acceso a la educación superior y la sostenibilidad institucional, en un contexto económico desafiante para el sistema universitario público.