
La Universidad Industrial de Santander (UIS) cumplió su promesa: los 90 jóvenes que inician su formación profesional en Saravena ya cuentan con un moderno centro de cómputo y aulas híbridas dotadas con tecnología de última generación, un paso decisivo para garantizar educación superior de calidad en el territorio.

El nuevo espacio, ubicado en la Institución Educativa Técnico Industrial Rafael Pombo, cuenta con 35 computadores HP con procesadores Core i5 Ultra, discos de estado sólido PCI Express de 512 GB, 16 GB de RAM DDR5 y pantallas de 21 pulgadas en resolución Full HD, conectados a una red de alta velocidad a través de un Switch HP 5500 de 48 puertos y fibra óptica simétrica de 400 MB.


“Este proyecto marca los primeros pasos de la universidad en Saravena, y se diseñó para ofrecer condiciones óptimas de aprendizaje a los estudiantes de los tres programas con que inicia la UIS en Saravena: Zootecnia, Ingeniería en Inteligencia Artificial y Administración Agroindustrial “, explicó Edwin Ordóñez, profesional de la División de Tecnologías de la Información y la Comunicación (DTIC) de la UIS.
El centro de cómputo tiene capacidad para 30 personas, distribuidas en cinco mesas para trabajo colaborativo, y está respaldado por una UPS trifásica de 10 KB que protege los equipos ante variaciones eléctricas. Además, la UIS instaló un transformador independiente de 40 kV y una planta eléctrica trifásica de ACPM para garantizar continuidad en el servicio, incluso en cortes de energía.
Las cuatro aulas híbridas cuentan con pantallas de 65 pulgadas, sistemas de videoconferencia Polycom integrados a atriles con computadores de alto rendimiento, barras de sonido y cámaras de alta definición para clases presenciales y remotas. Cada salón está climatizado y equipado con sillas ergonómicas que permiten reorganizar el espacio según la dinámica de la clase.


Con esta inversión, la UIS reafirma su compromiso con #UISenTerritorios, llevando infraestructura académica y tecnológica a regiones donde la educación superior era un sueño lejano. “Estas aulas no solo ofrecen comodidad y tecnología, sino que abren oportunidades para transformar vidas y el desarrollo del territorio”, concluyó Ordóñez.