
Entre el 24 de septiembre y el 17 de octubre de 2025 el arte y la cultura se tomarán el nororiente del país con el primer ciclo de muestras artísticas de pequeño formato del Programa Artes Para la Paz, PAPP, denominadas ‘Resonancias: el arte sigue latiendo’. Durante estas jornadas más de 4.300 niños, niñas, adolescentes y jóvenes estarán en escena para dar a conocer a la comunidad educativa los avances de esta estrategia liderada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes en alianza con la Universidad Industrial de Santander, UIS.
Danza, teatro, composiciones literarias, bandas de marcha y sinfónicas, coros, grupos de cuerdas y vallenatos, harán parte de las muestras, en las que los artistas formadores, formadoras, sabedores y sabedoras darán cuenta de la labor artística que han desarrollado semana a semana en los establecimientos educativos donde opera Artes Para la Paz. Asimismo, esta será la oportunidad para que los estudiantes vinculados a este Programa demuestren sus talentos ante sus compañeros, docentes y padres de familia.


En el departamento de Boyacá se realizarán muestras artísticas en colegios de los municipios de Monguí, Tunja, Duitama, Chiquinquirá y Úmbita; en el Cesar, en los municipios de Manaure, Aguachica, Chimichagua, Becerril y El Copey; en Norte de Santander se harán en los municipios de Convención, Pamplona, Salazar, Los Patios, Tibú, La Playa de Belén y Cúcuta; y en Santander, en los municipios de Suratá, Jesús María, Sabana de Torres, Barrancabermeja, Málaga, San Vicente de Chucurí, Piedecuesta y Guadalupe.
La directora regional del PAPP-UIS, Angélica Mora Dionisio, manifestó que si bien el Programa ofrece momentos pedagógicos de música, danza, teatro, escritura creativa o audiovisual las muestras artísticas hacen parte de la ejecución de este y tienen varios propósitos: “que los artistas formadores y formadoras le muestren a la comunidad educativa los avances de su trabajo con los estudiantes; que los estudiantes den a conocer su talento, fortalezcan su confianza, se animen a subirse a un escenario para presentarse ante un público y sean la inspiración para otros niños; y que la comunidad educativa, como rectores, docentes y padres de familia, vean la importancia y las ventajas que tiene para la institución y los estudiantes el Programa Artes para la Paz”, precisó Mora Dionisio.

Posterior a este ciclo de muestras, los artistas formadores y estudiantes continuarán con su compromiso en las aulas para darle continuidad a los procesos formativos y preparar un segundo ciclo de muestras artísticas que se proyectaría para noviembre de 2025.
Las Bitácoras colectivas y el proceso de recolección de memoria
A la par de las muestras artísticas, el Programa Artes Para la Paz también realizará el componente de las bitácoras colectivas, que son espacios de reflexión en los que artistas formadores y formadoras, docentes de los colegios, padres de familia y entidades públicas y privadas externas a los colegios se reunirán para intercambiar opiniones sobre el Programa, con el propósito de recoger la memoria social y el impacto que este deja en el territorio.
Entre los análisis que se harán están: cuál es el aporte del Programa a los estudiantes en cuanto a mejorar su concentración, escucha, relacionamiento con los demás compañeros y con su entorno; cómo les puede cambiar la vida para bien; de qué manera se benefician los colegios; cómo le aporta a los docentes en sus labores y relacionamiento con los estudiantes; de qué manera los padres de familia identifican una mejoría o no en sus hijos en términos académicos y de comportamiento; cómo el Programa le aporta a la sociedad en general desde la construcción de paz a través del arte y la cultura; y cómo todos estos actores visionan esta estrategia a futuro para que se mantenga en el tiempo.


“Estos espacios son vitales porque el Programa no solo pretende ofrecer momentos pedagógicos de arte y hacer muestras artísticas, sino también identificar y registrar cuál es el beneficio que deja a la comunidad educativa y a la sociedad frente al propósito de formar mejores seres humanos, construir culturas de paz y cómo se pueden aprovechar esos beneficios para darles continuidad en el tiempo”, señaló la directora regional del PAPP-UIS, Angélica Mora Dionisio.

