
Entre recuerdos, nuevas metas y una pasión intacta, el exfutbolista profesional Breyner Bonilla Montaño volvió a sentir la emoción del juego, esta vez en el Estadio Primero de Marzo de la Universidad Industrial de Santander. Hoy, como jugador de la Escuela Nacional del Deporte, participa en los Juegos Universitarios Nacionales ASCUN, donde combina su experiencia con el entusiasmo de una nueva generación.
Su carrera lo llevó a vestir camisetas de renombre en el continente, entre ellos, el Atlético Bucaramanga y el mítico Boca Juniors de Argentina. Con una sonrisa que refleja nostalgia y gratitud, Bonilla recordó esa etapa dorada:
“Tuve la fortuna de estar en equipos como Atlético Bucaramanga, Deportes Tolima, Defensor Sporting, Sporting Cristal de Perú, Boca Juniors de Argentina. Bucaramanga fue el primer club que jugué en primera división y marqué unos goles. Yo siempre tengo recuerdos muy lindos ante Once Caldas”.
Volver a Bucaramanga, la ciudad donde dio sus primeros pasos en el fútbol profesional, significó para él un reencuentro con los orígenes de su historia deportiva. Entre memorias y emociones, habló con afecto sobre ese vínculo que aún lo une a la capital santandereana.

“Volver a esa tierra me deja un recuerdo muy lindo, muy grato, que fueron mis primeros inicios, mis primeros momentos en el fútbol y soy muy agradecido por Bucaramanga haberme abierto las puertas en ese momento”.
Hoy, en una nueva etapa universitaria, Bonilla vive el fútbol desde otra perspectiva, pero con la misma pasión que lo caracterizó en las canchas profesionales. Su participación en los Juegos Universitarios le ha permitido revivir el espíritu competitivo y disfrutar del juego en su estado más puro.
“El fútbol nunca se olvida, es el primer amor que uno tiene también en cuanto al deporte. Estoy muy contento por hacer parte de este proyecto; es un club que lleva mucho tiempo tratando de ganar este torneo y no lo ha logrado. Esperemos que Dios nos permita lograrlo”.
Después de años de experiencia profesional, el retorno al camerino y a la convivencia con jóvenes futbolistas le ha devuelto la emoción de los primeros días: “Me retiré hace alrededor de cuatro años y no tenía la posibilidad nuevamente de jugar así, de volver a vivir el camerino, de volver a sentir esa sensación de que vas a jugar algo importante. Eso también me motivó a volver a jugar”.


Y aunque el escenario ya no es el Américo Montanini, sino el campo universitario de la UIS, el regreso a Bucaramanga tuvo un profundo valor simbólico. Con emoción visible, Bonilla revivió el camino recorrido en la ciudad donde comenzó todo:
“Yo creo que sentimientos encontrados. Bucaramanga me abrió las puertas en mis primeros pinitos en el fútbol. Los primeros goles que hice en primera división los logré en Bucaramanga. Pasar por estas calles nuevamente, por Cañaveral, donde viví en algún momento, te recuerda momentos muy emocionantes e inolvidables”.
Lejos de abandonar el fútbol, el exdefensor sigue ligado al deporte desde la formación de nuevos talentos. Hoy lidera un proyecto deportivo que busca inspirar a la próxima generación: “Estoy ahorita con un club que se llama HBC United, lo conformé con Hanner Cosme y César Nieva. Tenemos algunos jugadores que estamos formando y ese es el primer objetivo: lograr sacar nuevos talentos”.
Finalmente, Bonilla destacó la calidad de los escenarios deportivos de la UIS, reconociendo el esfuerzo de la institución por fortalecer el deporte universitario. “Yo creo que es un campo espectacular, es un campo muy lindo”.
Su compañero de equipo, Juan Camilo Arturo, también valoró el esfuerzo y la unión que los ha llevado a la final del torneo, “es un torneo bastante complejo, porque requiere mucho esfuerzo y concentración. Pero estamos aquí compitiendo con corazón, con talento, con trabajo y esto es lo que nos tiene en este paso a la final”.
Entre el pasado glorioso y el presente académico, Breyner Bonilla demuestra que el fútbol sigue siendo un puente entre la pasión y la enseñanza, una historia que, aunque cambie de escenario, sigue escrita sobre el mismo césped verde.