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61 estudiantes de Medicina recibieron la bata blanca en una emotiva ceremonia que marca el inicio de su internado

Imposición de batas Medicina

La Universidad Industrial de Santander (UIS) celebró uno de los rituales más significativos para la formación médica: la Imposición de la bata blanca. En un acto solemne y profundamente emotivo, 61 estudiantes de la Escuela de Medicina dieron el paso que marca el inicio de su internado clínico, un momento que simboliza madurez académica, responsabilidad profesional y el compromiso humano que exige el ejercicio de la medicina.

Durante la ceremonia, los futuros médicos asumieron su primer gran desafío: entrar en contacto directo con pacientes que requieren atención, escucha y conocimiento, llevando consigo el sello de excelencia académica y humana que caracteriza a la UIS. Este logro importante, que corona años de disciplina, esfuerzo y acompañamiento familiar, representa un antes y un después en su vida profesional.

Estudiantes de Medicina UIS

El decano de la Facultad de Salud, Jörg Niederbacher Velásquez, destacó la importancia de este acto simbólico que desde 2018 se consolidó como tradición en la Universidad: “La bata representa la identidad del médico en formación. Marca el momento en el que el estudiante inicia, en propiedad, su rol en el internado, donde desarrollará habilidades clínicas fundamentales. Es un símbolo de pulcritud, de compromiso y de entrega hacia quienes depositan en ellos su salud”.

El decano invitó a los estudiantes a portar la bata con orgullo, dignidad y humildad: “Es un símbolo que deben respetar y hacer respetar. Aunque en el ejercicio profesional pueda ensuciarse, siempre habrá que limpiarla, porque refleja quienes somos y la responsabilidad que asumimos”.

Por su parte, el director de la Escuela de Medicina, Luis Miguel Sosa Ávila, resaltó que esta ceremonia es mucho más que un acto protocolario: “Es un ritual de paso hacia el internado, la etapa más decisiva de su formación integral. La bata no es solo un uniforme, es la representación de la integridad, el respeto, la empatía y la humanidad”. Sosa Ávila también subrayó la relevancia del padrinazgo, elemento central del evento: “El padrino es mentor y guía. Deposita su confianza en el ahijado porque reconoce en él talento y proyección. Su papel es acompañarlo para que alcance un camino exitoso en la medicina”.

La ceremonia estuvo marcada por momentos de profunda emoción. Esteban Ferrada, uno de los estudiantes que recibió la bata, describió este día como el fruto de cinco años de esfuerzo: “Es un momento muy especial. Lloré porque quería que mis abuelitos estuvieran hoy conmigo. Espero darle orgullo a mi familia y honrar también a quienes ya no están, pero siguen acompañándome”.

Para las familias, este ritual también representa orgullo y compromiso. Ana Milena Álvarez Acuña, madre de una de las estudiantes, expresó: “Es el inicio de una profesión de enorme responsabilidad. La acompañaremos en cada paso. Desde el comienzo quisimos que llevara el sello UIS, que significa excelencia académica y excelencia humana. Como padres, también somos UIS y sabemos lo que esta institución representa”.

Con este acto, la UIS ratifica su misión de formar médicos íntegros, capaces de servir con ética, sensibilidad y compromiso social. La ceremonia de la bata blanca se convirtió así en un puente entre la academia y la vida hospitalaria, entre el conocimiento adquirido y la vocación puesta al servicio de la comunidad.