
¿Sabía que en 2022 la Asociación Americana del Corazón incluyó el sueño como uno de los ocho factores esenciales para una vida saludable? Dormir mal no solo genera cansancio: también impacta la respuesta del sistema inmune, altera el metabolismo, afecta la regulación emocional y dificulta la reparación del ADN.
Con el propósito de generar mayor conciencia en la comunidad universitaria sobre la importancia de dormir bien, durante una sesión de la Cátedra Salud y Sociedad, el equipo interdisciplinario del Instituto Neumológico del Oriente, liderado por la médica especialista en Medicina del Sueño, Leslie Katherine Vargas Ramírez, junto a profesionales en fisioterapia y psicología, dialogó con la comunidad universitaria sobre aspectos fundamentales para la salud mental y física, a menudo relegados en la vida académica.
Y es que, según los expertos, el sueño es la función fisiológica más sacrificada en la búsqueda del rendimiento académico, con consecuencias como irritabilidad, baja tolerancia a la frustración y dificultades para concentrarse.
Para los especialistas, el sueño está determinado diferentes factores sociales como hogar, cultura, estrato socioeconómico, y la exposición nocturna a pantallas. Además, recordaron que dormir mal afecta la respuesta inmune, el metabolismo, la regulación emocional y la reparación del ADN.
A su turno, Bernardo Useche, Psicólogo de la Universidad Nacional de Colombia, con maestría y doctorado del Instituto para Estudios Avanzados en Sexualidad Humana, les reiteró la importancia de tener una vida sexual informada, consensuada y satisfactoria contribuye significativamente al equilibrio emocional y al bienestar integral.
La tercera parte de la sesión estuvo a cargo de Jorge Andrés Niño García, psiquiatra, quien abordó la salud mental desde una perspectiva psicoanalítica, centrándose en los conflictos intrapsíquicos que enfrentamos a diario. Finalmente, invitó a los estudiantes a identificar y procesar activamente sus conflictos, ampliando así su capacidad de bienestar emocional.
Las tres sesiones dejaron un mensaje claro: la salud integral requiere atender el sueño, la sexualidad y la gestión de los conflictos internos como pilares fundamentales. La Cátedra Salud y Sociedad continúa consolidándose como un espacio de reflexión y formación para toda la comunidad universitaria.
