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UIS y comunidades construyen desde el territorio la Visión Prospectiva Santander 2050

Equipo proyecto Santander Visión Prospectiva 2050 de la UIS

El proyecto Santander Visión Prospectiva 2050 inició su recorrido por los territorios con encuentros en las provincias García Rovira y Guanentá, promoviendo el diálogo entre la academia y las comunidades sobre el futuro del departamento.

Entre el 16 y el 18 de octubre, el equipo del Proyecto Santander Visión Prospectiva 2050, liderado por la Universidad Industrial de Santander (UIS), emprendió su primer recorrido por los territorios santandereanos, un ejercicio que busca dialogar con las comunidades, conocer sus realidades, reconocer sus potencialidades y construir colectivamente una visión de futuro para el departamento.

El punto de partida fue la provincia García Rovira, en su capital Málaga, donde se realizó una jornada de socialización del proyecto en la sede temporal UIS Málaga. Allí, niños, jóvenes, campesinos, empresarios, líderes sociales y representantes de entidades gubernamentales participaron activamente en las conversaciones, imaginando cómo sueñan su territorio hacia el año 2050.

El recorrido continuó por la provincia Guanentá, con visitas a los municipios de Onzaga, San Joaquín, Mogotes, Barichara (y su corregimiento Guane) y Galán, para finalizar en Zapatoca, como antesala de lo que será la próxima correría por la provincia de Mares.

Conversatorio UIS Málaga sobre Santander Visión Prospectiva 2050

El futuro como una construcción desde el presente

Durante los encuentros, el profesor Amado Guerrero, director del Instituto de Estudios Interdisciplinarios y Acción Estratégica para el Desarrollo (IdEAD) de la UIS y líder del proyecto, destacó la importancia de que la Universidad se vincule activamente con las regiones para comprender y transformar sus realidades.

“La universidad, en este momento, con todo su equipo humano y con todas sus capacidades institucionales, tiene una convicción: el futuro es una construcción que se hace desde el presente. Estamos acompañando a los territorios para desarrollar capacidades locales y cumplir con la apuesta que nos hemos hecho como universidad.

La Universidad debe volcarse con todas sus capacidades hacia los territorios, porque es allí donde están los grandes problemas, donde realmente se necesitan las soluciones. Y creo que lo estamos logrando. Todo este despliegue lo estamos haciendo para que los territorios tomen en sus manos sus propias decisiones. Por eso, desde el comienzo del proyecto y no al final, hemos decidido ir al territorio para socializar y construir de manera conjunta.”

Un encuentro de saberes y visiones

Desde una mirada académica, Julián Rodríguez Ferreira, profesor de la Escuela de Ingenierías Eléctrica, Electrónica y Telecomunicaciones de la UIS, resaltó la importancia del recorrido como un ejercicio de aprendizaje fuera del aula:

“Hemos hecho un recorrido bastante extenso y denso por una gran parte de nuestra región de Santander. Rompimos un poco los esquemas de la cotidianidad, salimos del aula de clases y de esa zona de confort para ver y entender de primera mano las características de estas zonas tan diversas.

Recorrimos páramos, valles, montañas; llegamos a poblaciones grandes y pequeñas, cada una con su particularidad y su esencia. Tal vez los científicos pecamos en visualizar las regiones solo como laboratorios de estudio, lugares donde tomamos datos y hacemos mediciones, pero descontextualizados de sus reales necesidades y dinámicas. Este ejercicio nos permite romper con esa mirada y entender que los territorios son escenarios vivos donde todo sucede.

A medida que avanzábamos, la pregunta sobre la prospectiva 2050 que queremos construir se volvía más profunda. No se trata solo de proyectar un futuro tecnológico o económico, sino de comprender las raíces, las realidades y los deseos de la gente que habita estos lugares.”

Una Mirada desde la geología

De igual forma, Francisco Velandia, director de la Escuela de Geología UIS, destacó la relevancia del diálogo entre la ciencia y la comunidad: “Para nosotros, este recorrido es muy enriquecedor porque nos permite hablar con las personas, conocer la concepción que tienen de su entorno y su territorio. Aprendemos mucho de ellos y tratamos también de compartirles nuestra visión. Lo más importante es que este proyecto se hace con la comunidad, no desde un escritorio ni de manera aislada. La participación ciudadana es esencial.”

Recorrido por los territorios de Santander SVP2050.

Por su parte, Edwin Fernando Mendoza Beltrán, geólogo y profesional adscrito al proyecto, destacó el papel estratégico de la UIS en el liderazgo de esta iniciativa: “Esta es la razón de ser de la Universidad Industrial de Santander. Es el centro de conocimiento más importante del nororiente colombiano, y que lidere el proyecto de Visión Prospectiva Santander 2050 es un aporte fundamental al desarrollo del territorio; de igual manera afirmó que “durante el recorrido escuché muy buenos comentarios de las comunidades. Valoran mucho que sea la academia la que esté liderando este proceso. La UIS tiene una imagen de seriedad, responsabilidad y respeto, con profesionales de alta calidad, y eso genera confianza en la gente de que el proceso se va a hacer bien.”

La inteligencia territorial como fortaleza humana

El profesor Alfonso Pineda, de la Escuela de Biología, resaltó la fortaleza humana y el arraigo territorial que percibió durante la visita: “Es muy interesante ver el amor y el arraigo que tienen las personas por su territorio. Eso es algo fantástico y esperanzador. El material humano está ahí, con una enorme capacidad de resiliencia y sentido de pertenencia.

Sin embargo, también identificamos la necesidad de más apoyo institucional y de mejorar la conectividad terrestre entre las regiones. Eso no solo facilitaría el intercambio comercial y social, sino que fortalecería la complementariedad entre las distintas zonas de Santander. La conectividad es una de las claves para el desarrollo futuro del departamento.”

Desafíos y esperanzas del territorio

Los recorridos también fueron una oportunidad para escuchar las voces de quienes habitan el territorio, de quienes día a día viven las transformaciones ambientales, sociales y económicas que atraviesan las provincias.

En Málaga, el apicultor Josué Joya, con más de 25 años de experiencia, compartió su preocupación por la disminución drástica en la producción de miel: “como veo yo en el 2050 mis abejas… el tema de mis abejas, y yo que tengo 25 años de estar viéndolas, he visto mucho el cambio que ha habido en estos últimos años. Es increíble que en una zona tan relativamente abandonada y apartada como la nuestra ya estemos sintiendo con tanta fuerza los efectos del cambio climático.

La producción se ha reducido casi en un 50%. Antes, en cualquier parte había abejas; ahora hay sectores donde simplemente ya no existen. Hemos tenido años en los que el bajón ha sido del 70 u 80 %. Las abejas no tienen comida, se les alteró el hábitat.”

Una mirada desde el turismo provincial

Por su parte, María Yuleidy Merchán Ramírez, administradora del Hotel Real Country, compartió una reflexión sobre el futuro del agua en la región: “Imagino mi territorio al año 2050 sin agua. Sin agua y sin medio ambiente”. A su vez resaltó que, si se acaban las reservas de agua que tenemos en este momento en Málaga o en la provincia, no hay comida, no hay vegetación, no hay animales, no hay vida”

Desde una mirada crítica, Heriberto Caicedo Oviedo, habitante de Málaga, expresó su preocupación por el avance de la minería en la región: “En cuanto a la minería, acabaría con la región. La minería fomenta la prostitución, fomenta muchas cosas malas, ya se ha visto; cuando el carbón tiene precio, eso se vuelve un desorden. Las tierras se dañan para los cultivos.

Si el Estado actuara bien, la región podría desarrollarse en turismo, con inversión y sostenibilidad, pero no con minería. La minería destruye, y eso impacta directamente el cambio climático en la provincia.”

El panorama desde tierras “patiamarillas”

En la provincia Guanentá, Viviana Galvis, habitante de Barichara, destacó la urgencia de resolver la problemática del agua: “La problemática del agua es importante solucionarla. Tenemos cerca el río Suárez, y es un compromiso aprovecharlo de forma sostenible para potenciar tanto el sistema productivo como el turismo del municipio.”

Desde el corregimiento de Guane, Tatiana Martínez, propietaria del Eco Restaurante Munay, reflexionó sobre los cambios que vive el campo: “Las condiciones de vida en las ciudades han hecho que muchas personas busquen un estilo de vida en lugares pequeños, en el campo, como es nuestro caso. Pero esa migración también supone grandes retos en sostenibilidad, es decir, las parcelaciones que se han extendido en los últimos años están agudizando la escasez del agua. Tenemos que pensar en un modelo de desarrollo rural que respete los ecosistemas y garantice la vida para las generaciones futuras.”

Equipo SVP2050 en el corregimiento de Guane, Santander.

Una mirada compartida hacia el futuro

El recorrido por las provincias García Rovira y Guanentá permitió recoger no solo percepciones, sino también saberes, preocupaciones y esperanzas, que serán insumo fundamental para la construcción participativa de la Visión Santander 2050.

Con este primer ciclo de visitas, la Universidad Industrial de Santander reafirma su papel como institución líder en el desarrollo sostenible y participativo del territorio, tendiendo puentes entre el conocimiento científico y el saber local, y promoviendo una mirada colectiva hacia el futuro de Santander.