
El grupo de investigación Sagrado & Profano, adscrito a la Escuela de Historia, acaba de finalizar una investigación sobre la relación entre religión, espiritualidad y hábitos de vida en la comunidad de la Universidad Industrial de Santander.
El estudio se basó en una encuesta aplicada a los tres sectores de la comunidad UIS (profesores, estudiantes y administrativos) y en entrevistas estructuradas. Analiza cómo las personas articulan sus creencias religiosas o espirituales con aspectos concretos de su vida diaria, como la alimentación, el cuidado del cuerpo, las relaciones interpersonales y la toma de decisiones éticas. Los resultados muestran una coexistencia compleja entre prácticas tradicionales, formas de espiritualidad individualizada y estilos de vida modernos.

Uno de los hallazgos más relevantes es que lo religioso-espiritual se vive de manera cada vez más individual, dándose un proceso creciente de desinstitucionalización de la práctica religiosa. Otro hallazgo clave es que existe un malestar psicosocial en el estudiantado de pregrado (alrededor del 30% lo sufre); asimismo, que la dimensión espiritual influye en el apoyo psicosocial frente a dicho malestar fomentando la resiliencia y también en la construcción de hábitos asociados al bienestar emocional y a estilos de vida “saludables”.
Asimismo, la investigación destaca que factores como la edad, el nivel educativo y el contexto sociocultural afectan la manera en que las personas integran la religión y la espiritualidad en su vida cotidiana. En algunos casos, estas dimensiones actúan como marcos de orientación moral; en otros, como recursos simbólicos para afrontar la incertidumbre y las tensiones del mundo actual.
Los resultados también subrayan la importancia de analizar estas dinámicas desde una perspectiva interdisciplinaria, que permita comprender la relación entre creencias, prácticas sociales y transformaciones culturales. En un contexto marcado por procesos de secularización y cambio social, los resultados invitan a replantear la idea de una crisis de lo religioso, mostrando en cambio su reconfiguración.
La investigación arrojó un informe que se entregará a las distintas dependencias que velan por la salud psicosocial de la comunidad universitaria y se elaborarán artículos académicos interpretativos. En ese informe se recomienda de manera muy especial a la universidad contar más con el factor religioso como factor determinante en el “buen vivir”, y formular políticas y programas que reconozcan la diversidad de experiencias y valores presentes en la comunidad.
El proyecto fue desarrollado por un equipo integrado por el profesor William Elvis Plata, y los profesionales Cristina Acuña, Lizeth Soler y Andrea Rodríguez. Fue posible gracias al apoyo otorgado por la Vicerrectoría de Investigación y Extensión de la UIS.