
¿Sabía qué el cáncer de mama representa el 15,6 % del total de muertes por cáncer en mujeres colombianas y por esto se cataloga como el tipo de cáncer más frecuente y mortal en ellas?
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Cancerología y estimaciones de Globocan (Observatorio Global del Cáncer), entre 2012 y 2016 Colombia registró 9.873 casos nuevos anuales, mientras que en 2020 hubo 15.509 casos estimados.
Además, la tasa de incidencia también aumentó, pasando de 37,5 a 48,3 casos por cada 100.000 mujeres, consolidándose como el principal cáncer femenino en el país y representando el 26,4 % del total de nuevos diagnósticos en mujeres.
La mortalidad también mostró un incremento importante. La tasa pasó de 11,3 a 13,1 muertes por cada 100.000 mujeres, reflejando un crecimiento progresivo del impacto de esta enfermedad en la salud pública nacional. Es decir, que mientras entre 2012 y 2016 se estimaban 3.006 muertes anuales por esta enfermedad, en 2020 la cifra ascendió a 4.411.
Para el caso de Bucaramanga, según el Instituto Nacional de Cancerología, ha mantenido una tendencia relativamente estable a lo largo de los años analizados, con tasas cercanas a los 40 casos por cada 100.000 mujeres. No obstante, la ciudad se ubica por encima de Pasto y en niveles similares a Medellín y Cali, reflejando un comportamiento sostenido del cáncer de mama en la región.
Para los especialista, un diagnóstico oportuno puede hacer una gran diferencia y garantizar la supervivencia.
Debido a las alarmantes estadísticas y con el objetivo de prevenir el desarrollo de la enfermedad, el profesor Said David Pertuz Arroyo de la Escuela de Ingenierías Eléctrica, Electrónica y de Telecomunicaciones UIS, y doctor en Ingeniería Informática, diseñó el ‘Software de análisis parenquimatoso de imágenes mamográficas para la estimación de riesgo de Cáncer de Seno’.
“Es un software que analiza de manera automática imágenes mamográficas, que son imágenes radiológicas del seno, para determinar qué mujeres están en riesgo de padecer cáncer de seno en el futuro”, explica Pertuz Arroyo, que esta tecnología basada en inteligencia artificial se trabaja desde el 2018.
En el caso de Colombia, a partir de los 50 años se recomienda que las mujeres se hagan una mamografía bianual, o sea, cada 2 años. La idea, aclara Pertuz Arroyo, sería que el software analizara esas imágenes que las mujeres se hacen en sus exámenes de rutina.
“Más estrictamente es una herramienta de tamizaje cuyo objetivo es segmentar la población entre mujeres que tienen más riesgo y las que tienen menos riesgo de desarrollar cáncer”, reitera el profesor líder del proyecto.
Con la información obtenida, se asigna un puntaje de riesgo de 0 a 100. Cero es el menor riesgo posible y 100 el mayor riesgo posible.
Actualmente, no existe un mecanismo que permita de manera certera decir: ‘esta mujer va a desarrollar cáncer en el futuro. Con el software, los investigadores apuntan a que el software analice las imágenes que al ojo del experto se ven totalmente normales.
El profesor Pertuz Arroyo asevera que: “Queremos poder predecir la probabilidad de que en el futuro una mujer tenga cáncer. Los modelos de riesgo que existen actualmente tienen muy poca sensibilidad; son muy poco precisos”.
La detección del cáncer
Según el Globocan, el cáncer de mama ocupó el segundo lugar con 2,3 millones de casos nuevos en el mundo, y ya se registran 666.103 muertes por esta enfermedad.
En Colombia, a partir de los 50 años hasta los 69 las mujeres se realizan la mamografía, como mecanismo para detectar el cáncer de mama. Este examen se efectúa a través de una radiografía de las mamas desde diferentes ángulos, con el fin de obtener imágenes del tejido interno de la glándula mamaria. Este examen no causa dolor. En el caso de los pacientes que se les detecte alguna anomalía deben recurrir al especialista.
“Actualmente el cáncer de mama es una enfermedad que puede ser tratada y curada, las probabilidades de que sobreviva aumentan hasta el 90% de los casos, siempre y cuando el diagnóstico se realice de forma temprana y el tratamiento se inicie de forma oportuna. Existen diferentes terapias para el tratamiento de esta enfermedad y su definición dependerá del tipo de cáncer, la etapa en la que se encuentre al momento de inicio, las condiciones de salud de la mujer, las tecnologías disponibles y el criterio del médico tratante”, advierte la Liga Colombiana Contra el Cáncer.
Si bien, la mamografía permite detectar la enfermedad, con el software se puede prevenir y actuar de manera más pronta. “Cuando somos capaces de detectar qué mujeres están en mayor riesgo, se pueden implementar estrategias mucho más eficientes y efectivas de seguimiento”, dice el doctor en Ingeniería Informática.
Por su parte, el doctor Álvaro Enrique Niño Rodríguez, cirujano de seno y tejidos blandos, y coordinador de postgrado de cirugía general de la UIS, asegura que el desarrollo de este software requiere su aplicación conjunta con los servicios de imágenes diagnósticas y su validación debe realizarse inicialmente mediante estudios piloto.
“Aunque el cáncer de seno afecta principalmente a las mujeres, también puede presentarse en hombres. Además, solo cerca del 20 % de las mujeres diagnosticadas tienen un factor de riesgo identificable y, en muchos casos, esos factores no son modificables. Por eso, el software busca identificar mujeres con un riesgo ligeramente mayor para hacerles seguimiento oportuno dentro de las estrategias de tamización”, dice.
Pruebas en Finlandia
Según explica el profesor Pertuz Arroyo, actualmente el software está en etapa intermedia, “Ya hemos hecho pruebas piloto en un hospital de Finlandia”. Ahora se busca hacer un piloto que analice una cohorte de tres años de tamizaje a aproximadamente 30 mil mujeres.
“Lo que ambicionamos es tener la capacidad técnica y científica de empezar a hacer esas pruebas aquí en Colombia”, reitera Pertuz Arroyo, “Tenemos la tecnología, pero todavía nos hacen falta estudios clínicos para validarla en la población local”.
Si bien las estadísticas sobre la enfermedad prenden las alarmas, los médicos advierten que cuando el cáncer de mama se detecta tempranamente, se establece un diagnóstico adecuado, y se dispone de tratamiento para actuar de manera inmediata y efectiva, incrementa las posibilidades de curación.