
La Universidad Industrial de Santander (UIS) dio inicio oficial a la demolición de las edificaciones que durante décadas albergaron el laboratorio de hidráulica de la Escuela de Ingeniería Civil, los talleres de la Escuela de Diseño Industrial y los laboratorios de Alta Tensión de la Escuela de Ingenierías Eléctrica, Electrónica y de Telecomunicaciones (E3T). Este paso marca el comienzo de uno de los proyectos más ambiciosos de infraestructura académica en la historia reciente de la institución: la construcción del nuevo Complejo de la Facultad de Ingenierías Fisicomecánicas.
“Hoy iniciamos un proceso que simboliza el cambio, la modernización y el compromiso de la UIS con la formación de ingenieros del siglo XXI”, afirmó el rector Hernán Porras Díaz, al encabezar el acto simbólico que dio apertura a las obras en el campus central.
El nuevo complejo busca modernizar los espacios académicos, fortalecer la cobertura y dotar a la Facultad de laboratorios con tecnología de vanguardia, respondiendo a las exigencias de la educación superior contemporánea. “Este proyecto representa una deuda que teníamos con nuestra Facultad de Ingenierías: ofrecer entornos más amplios, innovadores y acordes con las demandas actuales de la ciencia y la tecnología”, precisó el rector.



Con recursos del Gobierno Nacional asignados al presupuesto de la Universidad, la UIS asumirá directamente la ejecución de la obra, lo que permitirá acelerar los tiempos y optimizar los procesos constructivos. Según proyecciones institucionales, el nuevo complejo podría estar listo para el segundo semestre de 2026.
El rector Porras Díaz enfatizó que cada construcción emprendida por la institución “busca dignificar lo público”, destacando el compromiso ético de la Universidad con el bienestar colectivo. “Todo lo que hacemos debe contribuir al bien común. En cada proyecto procuramos incorporar la más alta tecnología, siempre en beneficio de la comunidad universitaria”, subrayó.
Durante el recorrido por la zona en demolición, el directivo reconoció la mezcla de nostalgia y esperanza que genera este proceso. “Cuando se destruye lo que uno ha usado y disfrutado, hay nostalgia; pero también alegría y expectativa por lo nuevo que viene”, expresó, antes de dejar una reflexión que trasciende la infraestructura:
“Destruir es fácil, construir es difícil. Y esa enseñanza no solo aplica a los edificios, sino también a la vida. Cuando destruimos a alguien con una palabra o una publicación en redes, debemos pensar que estamos afectando una vida”.

Por su parte, el decano de la Facultad de Ingenierías Fisicomecánicas, Johan Farith Petit Suárez, manifestó su entusiasmo por un proyecto que materializa una necesidad identificada desde hace varios años en el Plan Maestro de Infraestructura de la Universidad.
“Estamos muy felices, porque después de 77 años de historia, la Facultad tendrá espacios modernos que responden a las nuevas dinámicas de crecimiento. Esta obra permitirá crear nuevos programas, ampliar la cobertura y fortalecer la presencia de la UIS en los territorios”, destacó Petit Suárez.
El decano recordó con emoción los años vividos en los antiguos laboratorios, al tiempo que celebró la llegada de una etapa renovadora: “Aquí fui estudiante y profesor; por eso hay recuerdos entrañables. Sin embargo, ahora contaremos con una infraestructura sostenible, con laboratorios modernos, oficinas para docentes, espacios para grupos de investigación y aulas de clase a la altura de los estándares internacionales”.
Asimismo, el director de la Escuela de Ingenierías Eléctrica, Electrónica y de Telecomunicaciones, José Alejandro Amaya Palacio, resaltó el valor académico y científico del proyecto para la integración de las 13 escuelas que conforman la Facultad. “Este complejo representa un esfuerzo institucional enorme, pero necesario. Nos permitirá trabajar más unidos, fortalecer la formación de más de 9 000 estudiantes y optimizar las labores de profesores y personal administrativo”, indicó.
Con esta obra, la UIS reafirma su compromiso con la educación pública de calidad, la innovación y el desarrollo sostenible, consolidando su liderazgo nacional e internacional en la formación de ingenieros que aportan al progreso y transformación de Colombia.